| Mario Ramiro
Melo Prádenas, soltero ex oficial del Ejercito de Chile,
asesor del Presidente de la República, militante del Partido
Socialista, fue detenido en la madrugada del 29 de septiembre de
1973 por una patrulla de la Fuerza Aérea de Chile (FACH),
en un departamento del sector céntrico de Santiago, perteneciente
a Olga Avila, amiga del afectado que también fue aprehendida
y dejada en libertad pocas horas después desde el Ministerio
de Defensa. Del mencionado recinto desapareció Mario Ramiro
Melo Prádenas.
El traslado y la reclusión de la víctima en el Ministerio
de Defensa fue confirmada por el abogado Enrique Fornet, cuñado
de un Coronel de la FACH, a Miguel Enrique Toro Melo, primo del
afectado que realizó una serie de averiguaciones para conocer
su paradero.
Mario Ramiro Melo Prádenas había obtenido el grado
de Teniente en el Ejercito de Chile, llegando a desempeñarse
como instructor de la Escuela de Paracaidismo.
En junio de 1970 fue llamado a retiro junto a otros paracaidistas.
Este grupo era conocido al interior de esta institución como
de izquierdas, así lo señala María Teresa Salinas
Serrano, amiga del grupo, en declaración jurada ante notario.
Además de Melo Prádenas, el grupo lo integraban Manuel
Rivas, quien se asiló en la embajada de Venezuela en 1974,
Javier Sobarzo, Enrique Toledo, Luis Barraza Ruhl y Jorge Vicente
Piérola Piérola, actualmente detenidos desaparecidos;
Julio Martínez, Alberto Ampuero y David González,
ejecutados en 1973.
El 11 de septiembre de 1973 su nombre figuraba en el primer Bando
de aquellos que debían presentarse ante las nuevas autoridades.
Su domicilio fue allanado. Su padre Mario Melo Acuña, fue
detenido algunas horas e interrogado acerca del paradero de su hijo.
Nada se supo de Mario Ramiro Melo Prádenas hasta que, en
1975, fue detenido por agentes de la DINA en la ciudad de Talca
su primo Miguel Enrique Toro Melo, quien fue llevado al Regimiento
Chorrillos en esa ciudad, y posteriormente trasladado a Villa Grimaldi,
en el sector Peñalolen de la ciudad de Santiago, y que en
declaración jurada acerca de estos hechos, expone:
"Durante los interrogatorios, la persona que los efectuaba
me dio una completa descripción de mis actividades y de mi
familia. Al referirse a ésta me señaló que
tenía dos opciones, una era actuar como mi primo Hernán
González Osorio, quien había aparecido colaborando
con la DINA, o la otra era actuar como mi primo Mario R. Melo Prádenas
a quien "matamos apenas lo detuvimos en Peldehue", ésta
era la primera información que tenía de Mario".
En su relato agrega:
"En ese lugar permanecí recluido alrededor de doce
días durante los cuales fui interrogado en relación
a unas armas que estaban escondidas y que, según ellos manifestaban,
mi primo Mario R. Melo Prádenas las había escondido
puesto que él estaba a cargo de las funciones relacionadas
con el ingreso del armamento. Estas armas, según dijeron,
estarían escondidas en la zona de Los Angeles donde mi familia
tiene tierras. También me interrogaron por la relación
que tenía Mario Melo con una periodista de nombre Gladys
Díaz, a quien no conocía salvo por sus actividades
públicas. Al segundo día de estar en Villa Grimaldi
fui sometido a torturas consistentes en la aplicación de
electricidad. En un momento, por la desesperación que sentía
y tratando que todo terminara, le "saqué la madre"
a quien me interrogaba, esto originó una fuerte descarga
que me hizo perder el conocimiento. Estuve varias hora inconsciente.
Al recobrar el conocimiento fui sacado del lugar donde me encontraba,
una especie de caseta de madera pequeña donde solo cabía
una persona y que era llamadas casa CORVI, y llevado a caminar por
un pasillo enladrillado que daba a unos baños. Los dos agentes
que me llevaron me hacían mover las piernas. Hasta allí
se acercó una persona quien comenzó a hablarme, me
dijo que él me conocía desde el Instituto Nacional
donde yo había sido inspector, y me manifestó haber
sido alumno de ese liceo. Me dijo que hasta ese momento había
tenido suerte, porque del lugar donde me encontraba entraba gente
pero no salía toda y que además había insultado
al Coronel Marcelo Moren Brito, y que si ese hombre no hubiere estado
de buenas no habría salido vivo del interrogatorio, instandome
a colaborar. En seguida se habló de Mario, diciéndome
que mi primo había tenido una muerte "horrorosa"
y que no ganaba nada en no contestar lo que me preguntaban de él
porque ya estaba muerto y no lo podía ayudar..."
Fuentes extra oficiales indican como destino probable de la víctima
su ejecución en el Campo Militar de Peldehue, terreno de
instrucción de la Escuela de Paracaidismo del Ejercito, cercano
a Santiago, inmediatamente después de su detención.
Algunos señalan que habría sido lanzado desde un helicóptero
en vuelo.
Otro primo de la víctima H. González Osorio, dirigente
del MIR, detenido por la DINA en diciembre de 1974, en Santiago,
quien después de semanas sometido a torturas fue obligado
a dar una conferencia de prensa junto a otros dirigentes del MIR
detenidos, en febrero de 1975, señala en el testimonio de
su prisión y reclusión en los centros de detención
de la DINA -suscrito ante notario público- que durante su
permanencia en Villa Grimaldi supo el destino de varios de los detenidos,
y que le fue dicho que habían matado tirándolo al
mar, a su primo Mario Ramiro Melo Prádenas.
Hasta la fecha se desconoce el paradero de la víctima, después
de haber sido detenido por funcionarios de la FACH el 29 de septiembre
de 1973.
Gestiones Judiciales y/o Administrativas
El 10 de diciembre de 1975 fue presentada una denuncia por presunta
desgracia de Mario Ramiro Melo Prádenas ante el 8º Juzgado
del Crimen de Mayor Cuantía de Santiago, causa Rol nº
12.890.
Entre las diligencias realizadas fueron enviados oficios al Instituto
Medico Legal y a la Dirección General del Registro Civil;
en esta última institución fue necesario reiterar
la petición en el mes de mayo de 1976. En las respuestas
se indican que no existen antecedentes de Mario Ramiro Melo Prádenas.
También se envió un Oficio a la Secretaria Ejecutiva
Nacional de Detenidos (SENDET). Esta oficina respondió que
no tenía antecedentes sobre Mario Ramiro Melo Prádenas.
La respuesta está firmada por el Secretario Ejecutivo Nacional,
Coronel Jorge Espinoza Ulloa, y con timbre del Ministerio del Interior.
Con estos antecedentes el titular del 8º Juzgado del Crimen
de Santiago, Juan Rivas Larraín, declaró cerrado el
sumario y sobreseyó temporalmente la causa por no encontrarse
acreditada la existencia del delito, resolución que fue aprobada
el 22 de octubre de 1976 por la Corte de Apelaciones de Santiago.
El último antecedente sobre este caso provino de las autoridades
del Ministerio del Interior; en el Diario Oficial del 15 de noviembre
de 1977 (nº 29.912) se publicó el extracto del Decreto
Exento nº 154 que declara "en estudio la situación
patrimonial de Mario Ramiro Melo Prádenas, impidiendo la
trasferencia de sus bienes a terceras personas, y cualquier antecedente
al respecto debe ser informado al Ministerio del Interior o al Ministerio
de Tierras y Colonización".
Los antecedentes antropomórficos de Mario Ramiro Melo Prádenas
fueron anexados a la causa 4449-AF del 22º Juzgado del Crimen
de Santiago, por el delito de inhumación ilegal en el Patio
29 del Cementerio General, de personas no identificadas muertas
entre septiembre y diciembre de 1973. El Juez Instructor de la causa
ordenó la excavación de 108 tumbas en septiembre de
1991. De allí se exhumaron 125 cuerpos, los que fueron remitidos
al Instituto Médico Legal. En la actualidad (fines de 1992)
se está a la espera de los informes periciales de identificación.
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