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Julio Fernando Tapia Martínez,
chofer escolta presidencial, militante del Partido Socialista, fue
detenido el 11 de septiembre de 1973, al salir el último
grupo de personas que se encontraban al interior del Palacio de
La Moneda. Fue trasladado al Regimiento Tacna donde permaneció
hasta el 13 de septiembre, fecha en que fue conducido en un camión
militar con destino desconocido y hasta hoy permanece en calidad
de detenido desaparecido.
Julio Tapia era chofer de La Moneda y miembro de la Guardia Presidencial,
más conocida por el calificativo de GAP, grupo de amigos
personales, aludiendo a una expresión del propio Presidente
de la República.
Se desempeñaba como funcionario del Ministerio de Obras
Públicas y fue enviado en comisión de servicios a
los garages de La Moneda durante el gobierno de Frei. Posteriormente,
se desempeñó como chofer del Presidente Allende y
a la fecha del Golpe Militar se desempeñaba como chofer del
Intendente de Palacio, Enrique Huerta Corvalán. El día
11, Julio Tapia después de dejar a su esposa en casa de sus
padres se dirigió a La Moneda. Su mujer logró comunicarse
telefónicamente con él en dicho recinto a las 10 horas
aproximadamente. Esa fue la última vez que pudo hablar con
su marido. La cónyuge de Julio Tapia, Marina Inés
Sotomayor Corvalán estaba esperando su primer hijo, el que
nació algunas semanas después. El hermano de Julio
Tapia, Luis Alberto, fue a La Moneda ese día 11 a las 8:30
horas y pudo verlo allí.
El 11 de septiembre, el Palacio Presidencial de La Moneda, sede
del Gobierno, fue tomado por efectivos de infantería y de
tanques del Ejército, dirigidos por el General Javier Palacios,
a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros. A
las 11 de la mañana comenzó el bombardeo de parte
de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó gran parte
de La Moneda.
Los miembros de la Guardia Presidencial y otras personas permanecieron
en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente Salvador
Allende de salir, a fin de evitar pérdidas de vidas humanas,
lo que se hizo por una puerta de calle Morandé 80 del Palacio
de La Moneda. Allí fueron encañonados y golpeados
por los Militares y se les ordenó tenderse en el suelo con
las manos en la nuca, estando permanente amenazados, incluso de
ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia ese lugar.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y fueron enviados a la Posta de la Asistencia Pública
porque estaban heridos, algunos días después estos
heridos fueron detenidos por efectivos Militares y desaparecieron
desde dicho centro asistencial. Otros miembros del GAP que venían
de la residencia presidencial de El Cañaveral y Tomás
Moro, no alcanzaron a ingresar a La Moneda, siendo detenidos por
Carabineros en sus proximidades. Ellos eran, entre otros, Gonzalo
Jorquera Leyton, Williams Osvaldo Ramírez Barría,
Carlos Cruz Zavala y Domingo Blanco Tarrés. quienes formaban
parte de un grupo de aproximadamente 13 personas, algunos de los
cuales fueron posteriormente ejecutados y el resto permanece en
calidad de detenidos desaparecidos.
Las personas detenidas en La Moneda permanecieron en la calle
Morandé hasta las 18:00 horas. A esa hora, estos prisioneros
fueron conducidos en dos vehículos militares al Regimiento
Tacna, ubicado a unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda y que
estaba a cargo del Coronel Joaquín Ramírez Pineda.
El funcionario de Investigaciones, Eduardo José Ellis Belmar,
en declaración notarial señala que entre los detenidos
de La Moneda vio a Julio Tapia Martínez en el Regimiento
Tacna. El doctor Oscar Iván Soto Guzmán, también
ha mencionado a Julio Tapia Martínez como una de las personas
detenidas en La Moneda y que hasta el momento de ser trasladado
al Regimiento Tacna, él la vio en buenas condiciones físicas.
El detective Juan Seoane, quien permaneció en el grupo de
detenidos de La Moneda hasta el 13 de septiembre a las 14:00 horas,
hora en que se llevaron a los prisioneros, ha declarado que entre
estos prisioneros estaba Julio Tapia.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir estos hechos: los prisioneros permanecieron
en el mencionado regimiento hasta el día 13 de septiembre.
Mientras estuvieron detenidos en ese regimiento fueron obligados
a arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos sobre la
nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron
permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de
huevillo, siendo pisoteados por los militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un sector denominado de los boxes o antiguas caballerizas;
desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de los prisioneros.
Los prisioneros de La Moneda retenidos en el Tacna eran 49 personas.
De ellas se ordenó liberar, al día siguiente, a los
17 funcionarios de Investigaciones que integraban el equipo de protección
presidencial y se separó a algunos otros prisioneros. Finalmente
quedaron como prisioneros un grupo de personas, de las cuales se
ha identificado a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la
República o funcionarios del gobierno, diez miembros de la
Guardia Presidencial y un obrero. Los asesores del Presidente eran
Jaime Barrios Meza, ingeniero comercial, asesor presidencial y Gerente
General del Banco Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador
público de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz,
Jefe del Gabinete del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta
Corvalán, Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, sociólogo,
asesor presidencial; Georges Klein Pipper, médico, asesor
presidencial; Eduardo Paredes Barrientos, médico, asesor
presidencial y ex Director de Investigaciones; Enrique París
Roa, médico psiquiatra, asesor presidencial y miembro de
Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor Ricardo
Pincheira Núñez, estudiante de medicina, asesor presidencial;
y Arsenio Poupin Oissel, abogado, Subsecretario General de Gobierno
y asesor presidencial. Los miembros de la Guardia Presidencial,
que han podido ser identificados son los siguientes: José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar,
Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia
Martínez, Héctor Urrutia Molina, Oscar Valladares
Caroca y Juan Vargas Contreras. Además estaba el obrero Oscar
Luis Avilés Jofré, quien había concurrido a
La Moneda en apoyo al Gobierno.
Alrededor de las 14:00 horas del día 13 de septiembre de
1973 estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados
en un camión militar, unos encima de los otros y fueron conducidos
fuera del Regimiento con destino desconocido. Casi todos los miembros
de la Guardia Presidencial que estuvieron en La Moneda el día
11 de septiembre de 1973 fueron ejecutados o desaparecieron. Sin
embargo, uno de los que logró sobrevivir y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12 de la noche, después que el fusilamiento sería
a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez,
Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno,
Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor
Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar
Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del
día 13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos
al Estadio Chile.
Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento
Tacna, ha podido brindar algunos antecedentes importantes. Ella
estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su calidad
de enfermera. A las 18 horas de 11 de septiembre, esta empresa fue
ocupada por Carabineros y todos los que allí estaban quedaron
detenidos y fueron conducidos a una Comisaría y el mismo
día, trasladados al Regimiento Tacna. Allí supo que
estaban detenidos los que habían sido apresados en La Moneda
y a pesar de estar separada de ese grupo, tuvo la oportunidad de
verlos cuando iban al baño o cuando eran conducidos a los
interrogatorios. Allí vio a varios médicos, que conocía
por sus actividades profesionales y a dirigentes del gobierno. También
observó a numerosos grupos de otros prisioneros que ingresaban
o salían. El 13 de septiembre, a mediodía, a través
de las rendijas del galpón en que estaban encerradas unas
90 mujeres, Celsa Parrau pudo ver salir un camión del Regimiento
llevando bultos que parecían cuerpos humanos. Cuando las
sacaron del mencionado galpón, a las 14:30 horas, observó
que ya no estaban los prisioneros de La Moneda.
Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective
Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda
hasta después del mediodía del 13 de septiembre, momento
en que pudo presenciar como se llevaban a los prisioneros en un
camión militar.
Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon
de los militares que participaron en la operación, que los
habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados
en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.
Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de
los hechos, relató que los prisioneros fueron amarrados con
alambre y lanzados a un camión Pegaso del Ejército
que integró un convoy que salió del cuartel a las
14:00 horas aproximadamente del 13 de septiembre de 1973, mientras
se ordenaba a todos los conscriptos permanecer en sus cuadras y
no transitar por los patios. En la tarde regresó el contingente
que había formado parte del convoy y se corrió la
voz entre los militares que los prisioneros habían sido conducidos
al predio que el Regimiento Tacna tiene en los campos militares
de Peldehue, en Colina, allí habrían sido ultimados
frente a un hoyo o fosa, de un diámetro de unos cinco a seis
metros y de varios metros de profundidad, que existía a poca
distancia de la vivienda empleada por el personal de guardia del
predio. Los prisioneros eran colocados en grupos de cuatro al borde
de la fosa y se les disparaba. Una vez ejecutados y arrojados al
fondo del foso, se habrían lanzado granadas en su interior.
El soldado agrega que le correspondió ir al predio mencionado
a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada fosa tapada.
Allí le confirmaron que se había enterrado a los ejecutados
en ese lugar y que estos eran 26 o 27, los cuales antes de ser asesinados
gritaron consignas políticas alusivas al Gobierno de la Unidad
Popular.
Sin embargo, esta matanza de prisioneros no ha sido jamás
reconocida oficialmente ni se han entregado los cadáveres,
y las personas mencionadas, entre ellas, Julio Fernando tapia Martínez,
se encuentran desaparecidas desde el 13 de septiembre de 1973.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
Durante meses la familia de Julio Tapia hizo gestiones ante las
autoridades. Por consultas telefónicas hechas al Regimiento
Tacna, los días inmediatos al 11, supieron que el afectado
estaba detenido allí, pero en los días siguientes,
personal de ese mismo Regimiento negó la detención.
El 4 de abril de 1975 se presentó una denuncia por presunta
desgracia ante el Primer Juzgado del Crimen de Santiago, la que
ingresó como causa rol 106.784. Pero la titular del Primer
Juzgado declaró la incompetencia porque los hechos denunciados
ocurrieron fuera de su circunscripción y la denuncia ingresó
de esta manera al Segundo Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía
de Santiago con el Rol 83.311 el 15 de abril de 1975.
Este Juzgado ordenó realizar una investigación y
oficiar al Regimiento Tacna.
El jefe del Garage de La Moneda, Raúl Alberto Molina Ibáñez,
Suboficial de la Fuerza Aérea de Chile, declaró ante
el Juzgado que el día 11 a las 8:00 horas vio en La Moneda
por última vez al señor Julio Tapia, chofer de la
Intendencia de Palacio.
El Comandante del Regimiento Tacna, Julio Fernández Atienza,
en oficio 3550/90 del 29 de mayo de 1975 comunicó "...que
los detenidos que hubo en esa fecha estuvieron de paso en la Unidad
por ser un lugar de tránsito hacia el Estadio Chile"
y agrega: "consecuente con lo anterior en la Unidad no existen
antecedentes de este ciudadano sobre su detención."
La Segunda Comisaría Judicial de la Policía de Investigaciones
realizó las pesquisas a cargo del detective Luis Cerda Madrid,
quien interrogó al hermano , Carlos Enrique Tapia Martínez
y a la cónyuge del afectado, quienes ratificaron lo denunciado
Las consultas que realizó al Ministerio de Obras Públicas,
empresa LIT (donde había trabajado Tapia), hospitales, morgues,
cementerios y oficinas del Registro Civil, no arrojaron ningún
resultado positivo. Esta información está contenida
en el parte N°1946 del 9 de junio de 1975.
SENDET informó en el oficio 3550/3285/1 que no poseía
información sobre el ciudadano Julio Fernando Tapia Martínez.
El 11 de noviembre la titular del Segundo Juzgado decretó
el cierre del sumario y con esa misma fecha declaró el sobreseimiento
temporal considerando que no se encontraba establecida la existencia
de un delito. El sobreseimiento fue aprobado por la Corte de Apelaciones
de Santiago el 18 de diciembre de 1975.
El 11 de julio de 1990 se presentó ante el 2° Juzgado
del Crimen causa rol N°83311-5 un escrito proporcionando nuevos
antecedentes y pidiendo nuevas diligencias: se solicita pedir la
nómina del personal de Investigaciones que cumplía
funciones de seguridad presidencial en 1973; se oficie a Policía
Internacional, al Registro Civil, al Ministerio de Relaciones Exteriores,
para determinar si el afectado falleció, si consta como falleció
o salió vía asilo, etc. Esta causa se encuentra en
tramitación en estado de sumario (1992).
Las gestiones administrativas realizadas por los familiares y
amigos del afectado fueron numerosas. La cónyuge le escribió
al General Pinochet el 11 de noviembre de 1974 solicitando información
sobre su marido; El 28 de noviembre de ese año el Jefe del
Departamento Confidencial del Ministerio del Interior, Enzo di Nocera
García, le informó que "...hasta la fecha...
no me es posible darle una respuesta que dé satisfacción
a sus inquietudes...".
Se hicieron consultas a la Posta Central de la Asistencia Pública,
a los hospitales, al Instituto Médico Legal, al Registro
Civil, a los cementerios, al Ministerio de Obras Públicas
y a la Secretaría Ejecutiva Nacional de Detenidos. También
se hicieron las denuncias correspondientes ante la Comisión
de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de
Estados Americanos. Todas estas gestiones fueron infructuosas para
saber el destino de Julio Fernando Tapia Martínez, quien
a la fecha permanece en calidad de detenido desaparecido.
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