| Luis Fernando
Rodríguez Riquelme, militante del Partido Socialista, fue detenido
el 11 de septiembre de 1973 al salir el último grupo de personas
que se encontraban al interior del Palacio de La Moneda. Fue trasladado
al Regimiento Tacna donde permaneció hasta el 13 de septiembre,
fecha en que fue conducido en un camión militar con destino
desconocido y hasta hoy permanece desaparecido. Luis Rodríguez
era miembro de la Guardia Presidencial, más conocida por el
calificativo de GAP, "Grupo de Amigos Personales", aludiendo
a una expresión del propio Presidente de la República.
Luis Rodríguez estaba casado y tenía 2 hijos. Era
fotógrafo de profesión y entre sus funciones de seguridad
estaba la de fotografiar todos los actos y reuniones en los que
participaba el Presidente Salvador Allende.
El 11 de septiembre se encontraba cumpliendo sus funciones de
miembro de la Guardia Presidencial cuando el Palacio Presidencial
de La Moneda, sede del Gobierno, fue tomado por efectivos de Infantería
y de tanques del Ejército, dirigidos por el General Javier
Palacios, a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros.
A las 11 de la mañana comenzó el bombardeo de parte
de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó gran parte
de La Moneda aunque no causó bajas entre los defensores.
La auxiliar de enfermería, Hilda Rosa Varas Gaete, que
estaba prestando servicios en La Moneda ese día y que sobrevivió
a esos hechos, señaló en declaración jurada
que entre los GAP que allí estaban recuerda a "Mauricio",
cuyo nombre verdadero era Luis Fernando Rodríguez Riquelme.
Los miembros de la Guardia Presidencial y otras personas permanecieron
en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente Salvador
Allende de salir, lo que se hizo por una puerta de calle Morandé
80 del Palacio de La Moneda, allí fueron encañonados
y golpeados por los Militares y se les ordenó tenderse en
el suelo con las manos en la nuca, estando permanentemente amenazados,
incluso de ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia
ese lugar.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y fueron enviados a la Posta de la Asistencia Pública
porque estaban heridos, algunos días después estas
dos personas fueron sacadas desde dicho centro asistencial por efectivos
Militares, encontrándose desde entonces en calidad de detenido
desaparecido. Otros miembros del GAP que venían de la residencia
presidencial de El Cañaveral, no alcanzaron a entrar en La
Moneda y fueron detenidos en sus proximidades por Carabineros. Ellos
eran Gonzalo Jorquera Leyton, Williams Osvaldo Ramírez Barría,
Carlos Cruz Zavala y Domingo Blanco Tarrés, formaban parte
de un grupo de aproximadamente 13 personas, algunos de los cuales
fueron posteriormente ejecutados, en tanto que los otros permanecen
en calidad de detenidos desaparecidos. Las personas detenidas en
La Moneda permanecieron en la calle Morandé hasta las 18
horas. A esa hora, estos prisioneros fueron conducidos en dos vehículos
militares al Regimiento Tacna, ubicado a unas 12 cuadras del Palacio
de La Moneda y que estaba a cargo del Coronel Joaquín Ramírez
Pineda.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir estos hechos: los prisioneros permanecieron
en el mencionado Regimiento hasta el día 13 de septiembre.
Mientras estuvieron detenidos en ese Regimiento fueron obligados
a arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos sobre la
nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron
permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de
huevillo, siendo pisoteados por los militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un lugar denominado los boxes o antiguas caballerizas;
desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente,
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de los prisioneros.
Estos prisioneros eran 49 personas. De ellas se ordenó
liberar a los 17 detectives que integraban el equipo de protección
presidencial y se separó a algunos otros prisioneros. Finalmente
quedaron como prisioneros un grupo de personas, de las cuales se
ha identificado a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la
República o funcionarios del gobierno, diez miembros de la
Guardia Presidencial y un obrero. Los asesores del Presidente eran
Jaime Barrios Meza, asesor presidencial y Gerente General del Banco
Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público
de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete
del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán,
Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, asesor presidencial;
Eduardo Paredes Barrientos, asesor presidencial y ex Director de
Investigaciones; Enrique París Roa, médico psiquiatra,
asesor presidencial y miembro de Consejo Superior de la Universidad
de Chile; Héctor Ricardo Pincheira Núñez, asesor
presidencial; y, Arsenio Poupin Oissel, Subsecretario General de
Gobierno y asesor presidencial. Los miembros de la Guardia Presidencial,
que han podido ser identificados son los siguientes: José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar,
Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia
Martínez, Oscar Valladares Caroca y Juan Vargas Contreras.
Además estaba el obrero Oscar Luis Avilés Jofré,
quien había concurrido a La Moneda en apoyo al Gobierno.
Alrededor de las 14:00 horas del día 13 de septiembre de
1973 estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados
en un camión militar, unos encima de los otros y fueron conducidos
fuera del Regimiento con destino desconocido. Casi todos los miembros
de la Guardia Presidencial que estuvieron en La Moneda el día
11 de septiembre de 1973 fueron ejecutados o desaparecieron. Sin
embargo, uno de los que logró sobrevivir y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración, que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12 de la noche, después que el fusilamiento sería
a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez,
Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno,
Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor
Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar
Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del
día 13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos
al Estadio Chile.
Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento
Tacna, es quien ha podido brindar algunos antecedentes importantes.
Ella estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su
calidad de enfermera. A las 18 horas de 11 de septiembre, esta empresa
fue ocupada por Carabineros y todos los que allí estaban
quedaron detenidos y fueron conducidos a una Comisaría y,
el mismo día, trasladados al Regimiento Tacna. Allí
supo que estaban detenidos los que habían sido apresados
en La Moneda y, a pesar de estar separada de ese grupo, tuvo la
oportunidad de verlos cuando iban al baño o cuando eran conducidos
a los interrogatorios. Allí vio a varios médicos,
que conocía por sus actividades profesionales y a dirigentes
del gobierno. También observó a numerosos grupos de
otros prisioneros que ingresaban o salían. El 13 de septiembre,
a mediodía, a través de las rendijas del galpón
en que estaban encerradas unas 90 mujeres, Celsa Parrau pudo ver
salir un camión del Regimiento llevando bultos que parecían
cuerpos humanos. Cuando las sacaron del mencionado galpón,
a las 14:30 horas, observó que ya no estaban los prisioneros
de La Moneda.
Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective
Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda
hasta después del mediodía del 13 de septiembre, momento
en que pudo presenciar como se llevaban a los prisioneros en un
camión militar.
Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon
de los militares que participaron en la operación, que los
habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados
en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.
Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de
los hechos, relató que los prisioneros fueron amarrados con
alambre y lanzados a un camión PEGASO del Ejército
que integró un convoy que salió del cuartel a las
14:00 horas aproximadamente, mientras se ordenaba a todos los conscriptos
permanecer recluidos en sus cuadras y no transitar por los patios.
En la tarde regresó el contingente que había formado
parte del convoy y se corrió la voz entre los militares que
los prisioneros habían sido conducidos al predio que el Regimiento
Tacna tiene en los campos militares de Peldehue, en Colina, allí
habrían sido ultimados frente a un hoyo o fosa, de un diámetro
de unos cinco a seis metros y de varios metros de profundidad, que
existía a poca distancia de la vivienda empleada por el personal
de guardia del predio. Los prisioneros eran colocados en grupos
de cuatro al borde de la fosa y se les disparaba. Una vez ejecutados
y arrojados al fondo del foso, se habrían lanzado granadas
en su interior y así continuaron las ejecuciones de cuatro
en cuatro. El soldado agrega que le correspondió ir al predio
mencionado a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada
fosa tapada. Allí le confirmaron que se había enterrado
a los ejecutados en ese lugar y que estos eran 26 ó 27.
La familia de Luis Rodríguez sufrió graves persecuciones
por parte de las autoridades Militares y entre otros hechos le fue
quitada su vivienda, un modesto departamento en la población
Violeta Parra, en la comuna de Las Barrancas.
Esta matanza de prisioneros no ha sido jamás reconocida
oficialmente ni se han entregado los cadáveres, y las personas
mencionadas, entre ellos, Luis Fernando Rodríguez Riquelme,
se encuentran desaparecidas desde el 13 de septiembre de 1973.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 20 de noviembre de 1975 se presentó una demanda por
presunta desgracia ante el Noveno Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía
de Santiago, que se registró con el rol 15.338-E. En el escrito
se solicitó hacer consultas al Ministerio del Interior, Ministerio
de Defensa, SENDET (Secretaria Ejecutiva Nacional de Detenidos)
e Instituto Médico Legal. También se solicitó
que se diera orden amplia de investigar.
La jueza suplente del Noveno Juzgado acogió las solicitudes
y se emitieron los oficios correspondientes.
El 1° de diciembre de 1975 el Instituto Médico Legal
informó que no se había practicado ninguna autopsia
ni había ingresado como fallecido a Luis Fernando Rodríguez
Riquelme.
El General Raúl Benavides Escobar, Ministro del Interior
informó, en el Oficio confidencial 34-f-384 del 28 de noviembre
de 1975, que el afectado no se encontraba detenido por orden de
ese Ministerio.
El Coronel Jorge Espinoza, Secretario Ejecutivo Nacional de SENDET
comunicó el 5 de diciembre de 1975, según oficio 3550/6647/1,
que no tenía antecedentes de Fernando Rodríguez Riquelme.
La investigación realizada por la Novena Comisaría
Judicial de la Policía de Investigaciones, se entregó
al Juzgado en el Parte N°14 del 31 de diciembre de 1975, que
expresa que se interrogó a la cónyuge de Fernando
Rodríguez, quien ratificó la información entregada
y que se consultó a los Organismos de seguridad de las Fuerzas
Armadas acerca de la posible detención, pero que no se lograron
resultados positivos.
El Servicio de Registro Civil e Identificación envió
el extracto de filiación y antecedentes del afectado. Este
informe confirma la identidad y existencia del afectado y se certifica
que no tiene antecedentes penales.
El 31 de marzo de 1977 el titular del Noveno Juzgado del Crimen
cerró el sumario y declaró el sobreseimiento temporal
de la causa "hasta que se presente nuevos y mejores datos de
investigaciones". Este sobreseimiento fue aprobado por la Corte
de Apelaciones de Santiago el 21 de junio de 1975.
El 7 de julio de 1991 se interpuso una querella criminal por los
delitos cometidos en la persona de Luis Fernando Rodríguez
Riquelme que han dado lugar a su desaparición, solicitando
diligencias ante el Registro Civil e Identificaciones y Policía
Internacional y que se expida orden de investigar, causa rol N°126465-6
que se encuentra a la fecha de este informe en tramitación,
en estado de sumario (1992).
La cónyuge de Luis Rodríguez realizó gestiones
ante SENDET, y otras instituciones para averiguar sobre su cónyuge,
sin embargo, ninguna de estas diligencias tuvo éxito. También
denunció el caso ante la Comisión de Derechos Humanos
de las Naciones Unidas y ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos de las Organización de Estados Americanos.
|