| Oscar Reinaldo
Lagos Ríos, 21 años de edad a la ocurrencia de los
hechos, chofer, militante del Partido Socialista, fue detenido el
11 de septiembre de 1973, al salir el último grupo de personas
que se encontraban al interior del Palacio de La Moneda. Fue trasladado
al Regimiento Tacna donde permaneció hasta el 13 de septiembre,
fecha en que fue conducido en un camión militar con destino
desconocido y hasta hoy permanece desaparecido.
Oscar Lagos era miembro de la Guardia Presidencial, más
conocida por el calificativo de GAP, "Grupo de Amigos Personales",
aludiendo a una expresión del propio Presidente de la República.
El 8 y 9 de septiembre, Oscar Lagos permaneció con su familia
y el lunes 10 se incorporó a su servicio de guardia y fue
uno de los escoltas que acompañó al Presidente Salvador
Allende a La Moneda.
El 11 de septiembre, el Palacio Presidencial de La Moneda, sede
del Gobierno, fue tomado por efectivos de infantería y de
tanques del Ejército, dirigidos por el General Javier Palacios,
a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros. A
las 11 de la mañana comenzó el bombardeo de parte
de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó gran parte
de La Moneda.
Los miembros de la Guardia Presidencial y otras personas permanecieron
en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente Salvador
Allende de salir, lo que se hizo por una puerta de calle Morandé
80 del Palacio de La Moneda. Allí fueron encañonados
y golpeados por los Militares y se les ordenó tenderse en
el suelo con las manos en la nuca, estando permanentemente amenazados,
incluso de ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia
ese lugar.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y fueron enviados a la Posta de la Asistencia Pública
porque estaban heridos, algunos días después estas
dos personas fueron sacados desde dicho centro asistencial, por
efectivos Militares, permaneciendo desde entonces en calidad de
detenidos desaparecidos. Otros miembros del GAP que venían
de la residencia presidencial de El Cañaveral y Tomás
Moro, no alcanzaron a ingresar en La Moneda, siendo detenidos en
sus proximidades por Carabineros. Ellos eran, entre otros, Gonzalo
Jorquera Leyton, Williams Osvaldo Ramírez Barría,
Carlos Cruz Zavala y Domingo Blanco Tarrés, quienes formaban
parte de un grupo de aproximadamente 13 personas, algunos de los
cuales fueron ejecutados posteriormente, en tanto que los otros
permanecen en calidad de detenidos desaparecidos.
Las personas detenidas en La Moneda permanecieron en la calle
Morandé hasta las 18:00 horas. A esa hora, estos prisioneros
fueron conducidos en dos vehículos militares al Regimiento
Tacna, ubicado a unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda la mencionada
unidad militar estaba a cargo del Coronel Joaquín Ramírez
Pineda.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir estos hechos: los prisioneros permanecieron
en el mencionado Regimiento hasta el día 13 de septiembre.
Mientras estuvieron detenidos en ese Regimiento fueron obligados
a arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos sobre la
nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron
permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de
huevillo, siendo pisoteados por los militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un sector denominado los boxes o antiguas caballerizas;
desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de los prisioneros.
Estos prisioneros eran 49 personas. De ellas se ordenó
liberar, al día siguiente, a los 17 funcionarios de Investigaciones
que integraban el equipo de protección presidencial y se
separó a algunos otros prisioneros. Finalmente quedaron como
prisioneros un grupo de personas, de las cuales se ha identificado
a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la República
o funcionarios del gobierno, diez miembros de la Guardia Presidencial
y un obrero. Los asesores del Presidente eran Jaime Barrios Meza,
ingeniero comercial, asesor presidencial y Gerente General del Banco
Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público
de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete
del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán,
Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, sociólogo,
asesor presidencial; Georges Klein Pipper, médico, asesor
presidencial; Eduardo Paredes Barrientos, médico, asesor
presidencial y ex Director de Investigaciones; Enrique París
Roa, médico psiquiatra, asesor presidencial y miembro de
Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor Ricardo
Pincheira Núñez, estudiante de medicina, asesor presidencial;
y Arsenio Poupin Oissel, abogado, Subsecretario General de Gobierno
y asesor presidencial. Los miembros de la Guardia Presidencial,
que han podido ser identificados son los siguientes: José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar,
Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia
Martínez, Oscar Valladares Caroca y Juan Vargas Contreras.
Además estaba el obrero Oscar Luis Avilés Jofré,
quien había concurrido a La Moneda en apoyo al Gobierno.
Alrededor de las 14:00 horas del día 13 de septiembre de
1973 estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados
en un camión militar, unos encima de los otros y fueron conducidos
fuera del Regimiento con destino desconocido. Casi todos los miembros
de la Guardia Presidencial que estuvieron en La Moneda el día
11 de septiembre de 1973 fueron ejecutados o desaparecieron. Sin
embargo, uno de los que logró salir con vida y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12 de la noche, después que el fusilamiento sería
a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez,
Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno,
Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor
Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar
Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del
día 13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos
al Estadio Chile.
Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento
Tacna, ha podido brindar algunos antecedentes importantes. Ella
estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su calidad
de enfermera. A las 18:00 horas del11 de septiembre, esta empresa
fue ocupada por Carabineros y todos los que allí estaban
quedaron detenidos y fueron conducidos a una Comisaría y
el mismo día, trasladados al Regimiento Tacna. Allí
supo que estaban detenidos los que habían sido apresados
en La Moneda y a pesar de estar separada de ese grupo, tuvo la oportunidad
de verlos cuando iban al baño o cuando eran conducidos a
los interrogatorios. Allí vio a varios médicos, que
conocía por sus actividades profesionales y a dirigentes
del gobierno. También observó a numerosos grupos de
otros prisioneros que ingresaban o salían. El 13 de septiembre,
a mediodía, a través de las rendijas del galpón
en que estaban encerradas unas 90 mujeres, Celsa Parrau pudo ver
salir un camión del Regimiento llevando bultos que parecían
cuerpos humanos. Cuando las sacaron del mencionado galpón,
a las 14:30 horas, observó que ya no estaban los prisioneros
de La Moneda.
Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective
Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda
hasta después del mediodía del 13 de septiembre, momento
en que pudo presenciar como se llevaban a los prisioneros en un
camión militar.
Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon
de los militares que participaron en la operación, que los
habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados
en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.
Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de
los hechos, relató que los prisioneros fueron amarrados con
alambre y lanzados a un camión Pegaso del Ejército
que integró un convoy que salió del cuartel a las
14:00 horas aproximadamente, mientras se ordenaba a todos los conscriptos
permanecer recluidos en sus cuadras y no transitar por los patios.
En la tarde regresó el contingente que había formado
parte del convoy y se corrió la voz entre los militares que
los prisioneros habían sido conducidos al predio que el Regimiento
Tacna tiene en los campos militares de Peldehue, en Colina, allí
habrían sido ultimados frente a un hoyo o fosa, de un diámetro
de unos cinco a seis metros y de varios metros de profundidad, que
existía a poca distancia de la vivienda empleada por el personal
de guardia del predio. Los prisioneros eran colocados en grupos
de cuatro al borde de la fosa y se les disparaba. Una vez ejecutados
y arrojados al fondo del foso, se habrían lanzado granadas
en su interior y así continuaron las ejecuciones de cuatro
en cuatro. El soldado agrega que le correspondió ir al predio
mencionado a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada
fosa tapada. Allí le confirmaron que se había enterrado
a los ejecutados en ese lugar y que éstos eran 26 ó
27.
Sin embargo, esta matanza de prisioneros, que se habían
rendido y que estaban desarmados y maniatados, no ha sido jamás
reconocida oficialmente ni se han entregado los cadáveres,
y las personas mencionadas, entre ellas, Oscar Reinaldo Lagos Ríos,
siguen desaparecidas desde el 13 de septiembre de 1973.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 29 de marzo de 1974 se presentó un recurso de amparo
ante la Corte de Apelaciones de Santiago que ingresó con
el rol N°284-74 por 131 personas que estaban desaparecidas.
El recurso fue rechazado el 28 de noviembre de 1974 ante los informes
negativos de las autoridades de la época respecto del afectado
y de la gran mayoría de los detenidos. Se ordenó remitir
los antecedentes al Juzgado del Crimen correspondiente. Se apeló
de esta resolución y, en segunda instancia ante la Corte
Suprema, esta confirmó el fallo del tribunal el 31 de enero
de 1975 recomendando la designación de un Ministro en Visita.
Se designó como Ministro en Visita el Sr. Enrique Zurita,
quien se constituyó en el Primer Juzgado del Crimen iniciando
la causa rol 106.657.
El 29 de septiembre de 1975 el Ministro en Visita se declaró
incompetente por considerar la intervención en los hechos
de personal militar y/o de carabineros.
El 1° de julio de 1976 el Segundo Juzgado Militar de Santiago
aceptó la competencia para seguir conociendo el proceso y
ordenó instruir sumario en la Tercera Fiscalía Militar
de Santiago según causa rol 1.382-76.
Un mes y algunos días después, el Fiscal declaró
cerrado el sumario y al día siguiente, el 10 de agosto de
1976, dictaminó pidiendo el sobreseimiento temporal, el que
fue aprobado por el Juez Militar.
El 2 de febrero de 1990, el Segundo Juzgado Militar sobreseyó
total y definitivamente la causa rol 1.382-76, en virtud de las
disposiciones del Decreto Ley 2191 de 1978 que establece la amnistía
para las personas que hayan incurrido en determinados hechos delictuosos
durante el lapso comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y
el 10 de marzo de 1978.
El abogado de las partes afectadas presentó un recurso
de apelación a dicho sobreseimiento, argumentando que esta
resolución es improcedente, agraviante y abusiva porque paraliza
para siempre la búsqueda de la verdad de los hechos, amnistía
a personas desconocidas y deja en la impunidad los hechos denunciados.
El 22 de febrero de 1990 este tribunal concedió el recurso
de apelación y resolvió elevar este recurso a la Corte
Marcial.
El 27 de julio de 1990, la familia del afectado presentó
ante el 5to. Juzgado del Crimen de Santiago una denuncia por presunta
desgracia en la persona de Oscar Lagos y solicitó una serie
de gestiones ante las autoridades. Además se solicitó
que se considere una crónica del diario El Popular de fecha
1° de junio de 1990. Esta causa ingresó con el rol N°126465-6.
En dicha crónica aparece un testimonio del ex conscripto
del Regimiento Tacna, Manuel Carrillo, que señaló
que Oscar Lagos Ríos estaba herido y agonizó durante
dos días en el Regimiento Tacna. A fines de 1992 la mencionada
causa se encontraba en tramitación en estado de sumario.
Inmediatamente después de la detención y desaparición
del afectado, la familia realizó consultas y trámites
en el Regimiento Tacna, Escuela de Suboficiales, Campo militar de
Chena, los campos de prisioneros del Estadio Nacional y del Estadio
Chile, Cárcel Pública, Penitenciaría, Secretaría
Ejecutiva Nacional de Detenidos, Fábrica de Armamento y Maestranza
del Ejército (FAMAE), la Cruz Roja Internacional, Ministerio
de Defensa y Policía de Investigaciones.
La madre del afectado fue al Regimiento Tacna, allí le
dijeron que estaba en el Estadio Nacional. En el Estadio Nacional
aceptaron tres paquetes con ropas y alimentos para el detenido,
pero después le dijeron que estaba en la Penitenciaría,
al concurrir a dicho recinto le informaron que su hijo no se encontraba
en ese lugar. Todas estas gestiones no tuvieron resultados positivos
en orden a dar con el paradero del afectado, aunque en varias oportunidades
la familia recibió noticias de que Oscar Lagos estaba en
uno y otro lugar detenido.
Los antecedentes antropomórficos de Oscar Lagos Ríos
fueron anexados a la causa 4449-AF del 22 Juzgado del Crimen de
Santiago, por el delito de inhumación ilegal, en el Patio
29 del Cementerio General, de personas no identificadas muertas
entre septiembre y diciembre de 1973. El Juez Instructor de la causa
ordenó la excavación de 108 tumbas en septiembre de
1991. De allí se exhumaron 125 cuerpos, los que fueron remitidos
al Instituto Médico Legal. En la actualidad (fines de 1992)
se está a la espera de los informes periciales de identificación.
La madre de Oscar Lagos, en varias oportunidades, fue amenazada
de muerte por su incansable búsqueda y falleció, al
igual que el padre sin antes saber del destino de su hijo.
Actualidad:
Primera Linea 4 de Abril 2002
Corresponden a detenidos desaparecidos de La Moneda
La ministra en visita Amanda Valdovinos, a cargo de verificar información
de la Mesa de Diálogo sobre la ubicación de los restos
de unos 20 detenidos desaparecidos al interior del Regimiento Justo
Arteaga, de Colina, descubrió el lugar exacto donde fueron
inhumados clandestinamente los cuerpos tras el golpe militar del
11 de septiembre de 1973. Una fuente exclusiva confirmó a
La Voz que los restos están en un pozo de 15 metros de profundidad.
En enero pasado, los trabajos de excavación en el terreno
-que fue donado por la Iglesia Católica al Ejército
para prácticas de guerra antes del golpe militar- se concentraron
en una fosa de 15 por 13 metros, desde donde se han extraído,
hasta la fecha, más de 400 fragmentos óseos esparcidos
en una profundidad de cerca de tres metros.
Sin embargo, los estudios del suelo realizados por un botánico
y por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin)
permitieron precisar que los fragmentos corresponden a los restos
dejados por la remoción de las osamentas a finales de la
década del '70. La precisión de los especialistas
es tal, que se determinó que, por su ubicación fueron
arrastrados desde uno de los extremos del sitio de excavación
mediante el uso de una máquina retroexcavadora, cuyas características,
(marca, modelo y propiedad) están acreditadas en el proceso.
Pozo equivalente a seis pisos
Los fragmentos, entre los que se cuentan cráneos, falanges,
vértebras, dientes y arcadas, provienen de un pozo de unos
cinco metros de diámetro y unos 15 metros de profundidad
-equivalente a un edificio de seis pisos- donde fueron arrojados
los cuerpos, una vez fusilados los detenidos y dinamitados (mediante
granadas) en su interior. En los próximos días, las
excavaciones se concentrarán en ese lugar y no se descarta
que se verifiquen hallazgos de gran magnitud de osamentas.
Hasta el momento, con las recolecciones efectuadas, el Servicio
Médico Legal ha podido aproximar en una decena las personas
cuyos restos estaban en el lugar. Sin embargo, con las piezas dentales
y los antecedentes con que cuenta el proceso se han podido confirmar
cinco identidades, que sólo serán oficializadas una
vez agotadas las diligencias.
Los familiares de las presuntas víctimas han sido informadas
periódicamente por la jueza Valdovinos El último informe
entregado por la ministra a la Corte Suprema confirma, además,
los errores en el informe entregado por el Ejército a la
Mesa de Diálogo, ya que el lugar ha sido localizado gracias
a testimonios de lugareños y ex uniformados que se han acercado
voluntariamente al tribunal. Todos los antecedentes reunidos por
la ministra Amanda Valdovinos serán derivados a los tribunales
del Crimen o militares que correspondan para determinar a los responsables
de los homicidios y las inhumaciones y exhumaciones ilegales acreditadas
en la investigación.
¿Quiénes son?
Según el Informe Rettig, 21 fueron los detenidos de La Moneda
que terminaron trágicamente en Colina. Los asesores del Presidente
Allende Eduardo Paredes Barrientos, ex director de Investigaciones;
Enrique París Roa, Jaime Barrios Meza, gerente general del
Banco Central; Sergio Contreras, Daniel Escobar Cruz, Enrique Huerta
Corvalán, Claudio Jimeno Grendi, doctor Georges Klein Pipper,
Héctor Pincheira Núñez y Arsenio Poupin Oissel,
subsecretario General de Gobierno. Los miembros del GAP José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Moreno Pulgar, Luis Rodríguez
Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Héctor
Urrutia Molina, Oscar Valladares Caroca, Juan Vargas Contreras y
Oscar Luis Avilés Jofré.
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