| José
Freire Medina, 20 años de edad a la ocurrencia de los hechos,
miembro de la Guardia Presidencial, militante del Partido Socialista,
fue detenido el 11 de septiembre de 1973 al salir el último
grupo de personas que se encontraban en el interior del Palacio
de La Moneda. Fue trasladado al Regimiento Tacna donde permaneció
hasta el 13 de septiembre, fecha en que fue conducido en un camión
militar con destino desconocido y hasta hoy permanece desaparecido.
Freire Medina era miembro de la Guardia Presidencial, más
conocida por el calificativo de GAP, "Grupo de amigos personales",
aludiendo a una expresión del propio Presidente de la República.
Su familia residía en el puerto de San Antonio y tenía
8 hermanos, a los cuales ayudaba en sus estudios. Hacía pocos
meses que había hecho su Servicio Militar en la Fuerza Aérea
y era miembro de la Juventud Socialista del Puerto de San Antonio;
sólo tres meses antes había ingresado a la Guardia
Presidencial. Había tenido tres días de licencia en
su hogar, regresando a asumir sus funciones el 10 de septiembre
a las 18:30 horas. Normalmente le correspondían turnos de
48 horas de servicio. El 11 de septiembre de 1973, el Palacio Presidencial
de La Moneda, sede del Gobierno fue tomado por efectivos de Infantería
y de tanques del Ejército, dirigidos por el General Javier
Palacios, a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros.
A las 11 de la mañana comenzó el bombardeo de parte
de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó gran parte
de La Moneda. Los miembros de la Guardia Presidencial y otras personas
permanecieron en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente
Salvador Allende de salir, lo que se hizo por una puerta de calle
Morandé 80 del Palacio de La Moneda. Allí fueron encañonados
y golpeados por los Militares quienes les ordenaron tenderse en
el suelo con las manos en la nuca, estando permanentemente amenazados,
incluso de ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia
ese lugar.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y enviados a la Posta de la Asistencia Pública
por resultar heridos a bala, algunos días después
esta dos personas fueron sacadas desde dicho centro asistencial
por una patrulla militar, encontrándose a partir de esa fecha
desaparecidos. Otros miembros del GAP que venían de la residencia
presidencial de El Cañaveral y Tomás Moro, no alcanzaron
a ingresar a La Moneda, siendo detenidos en sus proximidades por
Carabineros e ingresados en el recinto de la Intendencia de Santiago.
Ellos eran, entre otros, Gonzalo Jorquera Leyton, Williams Osvaldo
Ramírez Barría, Carlos Cruz Zavala y Domingo Blanco
Tarrés, quienes formaban parte de un grupo de aproximadamente
13 personas, algunos de los cuales fueron posteriormente ejecutados,
en tanto que los demás permanecen en calidad de detenidos
desaparecidos.
Las personas detenidas en La Moneda permanecieron en la calle Morandé
hasta las 18:00 horas. A esa hora, estos prisioneros fueron conducidos
en dos vehículos militares al Regimiento Tacna, ubicado a
unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda y que estaba a cargo del
Coronel Joaquín Ramírez Pineda.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir los hechos: los prisioneros permanecieron
en el mencionado regimiento hasta el día 13 de septiembre.
Mientras estuvieron detenidos en ese recinto fueron obligados a
arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos sobre la nuca
o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron
permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de
huevillo, siendo pisoteados por los militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un lugar denominado los boxes o antiguas cabellerizas;
desde allí, los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con demás prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de todos los prisioneros.
Estos prisioneros eran 49 personas. De ellas se ordenó liberar
a los 17 detectives que integraban el equipo de protección
presidencial y se separó a algunos otros prisioneros. Finalmente
quedaron como prisioneros un grupo de personas, de las cuales se
ha identificado a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la
República o funcionarios del gobierno, diez miembros de la
Guardia Presidencial y un obrero. Los asesores del Presidente eran
Jaime Barrios Meza, asesor presidencial y Gerente General del Banco
Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público
de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete
del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán,
Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, asesor presidencial;
Eduardo Paredes Barrientos, asesor presidencial y ex Director de
Investigaciones; Enrique París Roa, asesor presidencial y
miembro de Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor
Ricardo Pincheira Núñez, asesor presidencial; y, Arsenio
Poupin Oissel, Subsecretario General de Gobierno y asesor presidencial.
Los miembros de la Guardia Presidencial, que han podido ser identificados
son los siguientes: José Freire Medina, Daniel Gutiérrez
Ayala, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio Murúa, Julio
Hernán Moreno Pulgar, Luis Rodríguez Riquelme, Jaime
Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Héctor Urrutia
Molina, Oscar Valladares Caroca y Juan Vargas Contreras. Además
estaba el obrero Oscar Luis Avilés Jofré, quien había
concurrido a La Moneda en apoyo al Gobierno.
Alrededor de las 14 horas del día 13 de septiembre de 1973
estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados en
un camión militar, unos encima de los otros y conducidos
fuera del Regimiento con destino desconocido. Casi todos los miembros
de la Guardia Presidencial que estuvieron en La Moneda el día
11 de septiembre de 1973 fueron ejecutados o desaparecieron. Sin
embargo, uno de los que logró salir con vida y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12 de la noche, después que el fusilamiento sería
a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez,
Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno,
Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor
Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar
Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del
día 13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos
al Estadio Chile.
Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento
Tacna, es quien ha podido brindar algunos antecedentes importantes.
Ella estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su
calidad de enfermera. A las 18:00 horas del 11 de septiembre, esta
empresa fue ocupada por Carabineros y todos los que allí
estaban quedaron detenidos y fueron conducidos a una Comisaría
y, el mismo día, trasladados al Regimiento Tacna. Allí
supo que estaban detenidos los que habían sido apresados
en La Moneda y a pesar de estar separada de ese grupo, tuvo la oportunidad
de verlos cuando iban al baño o cuando eran conducidos a
los interrogatorios. Allí vio a varios médicos, que
conocía por sus actividades profesionales y a dirigentes
del gobierno. También observó a numerosos grupos de
otros prisioneros que ingresaban o salían. El 13 de septiembre,
a mediodía, a través de las rendijas del galpón
en que estaban encerradas unas 90 mujeres, Celsa Parrau pudo ver
salir un camión del Regimiento llevando bultos que parecían
cuerpos humanos. Cuando las sacaron del mencionado galpón,
a las 14:30 horas, observó que ya no estaban los prisioneros
de La Moneda.
Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective
Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda
hasta después del mediodía del 13 de septiembre, momento
en que pudo presenciar como se llevaban a los prisioneros en un
camión militar.
Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon
de los militares que participaron en la operación, que los
habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados
en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.
Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de los
hechos, relató que los prisioneros fueron amarrados con alambre
y lanzados a un camión Pegaso del Ejército que integró
un convoy que salió del cuartel a las 14:00 horas aproximadamente,
mientras se ordenaba a todos los conscriptos permanecer recluidos
en sus cuadras y no transitar por los patios. En la tarde regresó
el contingente que había formado parte del convoy y se corrió
la voz entre los militares que los prisioneros habían sido
conducidos al predio que el Regimiento Tacna tiene en los campos
militares de Peldehue, en Colina, allí habrían sido
ultimados frente a un hoyo o fosa de un diámetro de unos
cinco a seis metros y de varios metros de profundidad, que existía
a poca distancia de la vivienda empleada por el personal de guardia
del predio. Los prisioneros eran colocados en grupos de cuatro al
borde de la fosa y se les disparaba. Una vez ejecutados y arrojados
al fondo del foso, se habrían lanzado granadas en su interior
y así continuaron las ejecuciones de cuatro en cuatro. El
soldado mencionado, declara que le correspondió ir al predio
mencionado a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada
fosa tapada. Allí le confirmaron que se había enterrado
a los ejecutados en ese lugar y que éstos eran 26 ó
27.
Sin embargo, esta matanza de prisioneros, que se habían
rendido y que estaban desarmados y maniatados, no ha sido jamás
reconocida oficialmente ni se han entregado los cadáveres,
y las personas mencionadas, entre ellos, José Freire Medina,
siguen desaparecidas desde el 13 de septiembre de 1973.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
La familia en un primer momento no hizo gestiones judiciales en
virtud del temor reinante. Sin embargo, en el proceso por querella
criminal interpuesta ante el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago,
el 2 de julio de 1987 registrado como causa rol 16.805?2, por el
delito de homicidio calificado en la persona de Enrique Ropert Contreras,
quien fuera ejecutado en relación a los hechos de La Moneda,
se incluyeron los nombres de varios miembros de la Guardia Presidencial
que se encuentran desaparecidos, entre ellos José Freire
Medina, de manera que la información que las autoridades
entregaron, en algunas diligencias específicas se refiere
al afectado.
El 9 de julio del año 1987 el Centro Santiago Sur de Gendarmería
(Penitenciaría de Santiago) informó que desde el mes
de diciembre de 1983 no estaba registrado el ingreso de José
Freire Medina (entre otros). El Juez Instructor reiteró la
solicitud de información a este servicio para que informara
sobre el período enero de 1973 a enero de 1983.
La Penitenciaría reiteró que estas personas no figuraban
ingresadas en dicho servicio. Este proceso no brinda otros antecedentes
sobre José Freire.
El 16 de noviembre de 1991, el padre de José Freire Medina,
don José Freire Grendi, presentó una querella criminal,
ante el Quinto Juzgado del Crimen de Santiago, la que fue rolada
con el N? 126465 6 por los delitos de secuestro prolongado, eventual
homicidio e inhumación ilegal de su hijo y solicitó
que se oficiara a Revista QUE PASA y se hiciera un peritaje fotográfico,
dado que allí figura, en la portada del número 1002
de junio de 1990, la foto de su hijo, en los momentos en que sale
en calidad de detenido desde el interior de La Moneda.
Igualmente solicitó que se oficie el Registro Civil, al
Instituto Médico Legal, al Ministerio de Relaciones Exteriores,
a la Policía Internacional y que se expida orden de investigar.
Esta causa se encuentra, a la fecha de este informe, en tramitación
ante la justicia ordinaria. Esta causa se encuentra a fines de 1992
en estado de sumario.
Actualidad:
Primera Linea 4 de Abril 2002
Corresponden a detenidos desaparecidos de La Moneda
La ministra en visita Amanda Valdovinos, a cargo de verificar información
de la Mesa de Diálogo sobre la ubicación de los restos
de unos 20 detenidos desaparecidos al interior del Regimiento Justo
Arteaga, de Colina, descubrió el lugar exacto donde fueron
inhumados clandestinamente los cuerpos tras el golpe militar del
11 de septiembre de 1973. Una fuente exclusiva confirmó a
La Voz que los restos están en un pozo de 15 metros de profundidad.
En enero pasado, los trabajos de excavación en el terreno
-que fue donado por la Iglesia Católica al Ejército
para prácticas de guerra antes del golpe militar- se concentraron
en una fosa de 15 por 13 metros, desde donde se han extraído,
hasta la fecha, más de 400 fragmentos óseos esparcidos
en una profundidad de cerca de tres metros.
Sin embargo, los estudios del suelo realizados por un botánico
y por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin)
permitieron precisar que los fragmentos corresponden a los restos
dejados por la remoción de las osamentas a finales de la
década del '70. La precisión de los especialistas
es tal, que se determinó que, por su ubicación fueron
arrastrados desde uno de los extremos del sitio de excavación
mediante el uso de una máquina retroexcavadora, cuyas características,
(marca, modelo y propiedad) están acreditadas en el proceso.
Pozo equivalente a seis pisos
Los fragmentos, entre los que se cuentan cráneos, falanges,
vértebras, dientes y arcadas, provienen de un pozo de unos
cinco metros de diámetro y unos 15 metros de profundidad
-equivalente a un edificio de seis pisos- donde fueron arrojados
los cuerpos, una vez fusilados los detenidos y dinamitados (mediante
granadas) en su interior. En los próximos días, las
excavaciones se concentrarán en ese lugar y no se descarta
que se verifiquen hallazgos de gran magnitud de osamentas.
Hasta el momento, con las recolecciones efectuadas, el Servicio
Médico Legal ha podido aproximar en una decena las personas
cuyos restos estaban en el lugar. Sin embargo, con las piezas dentales
y los antecedentes con que cuenta el proceso se han podido confirmar
cinco identidades, que sólo serán oficializadas una
vez agotadas las diligencias.
Los familiares de las presuntas víctimas han sido informadas
periódicamente por la jueza Valdovinos El último informe
entregado por la ministra a la Corte Suprema confirma, además,
los errores en el informe entregado por el Ejército a la
Mesa de Diálogo, ya que el lugar ha sido localizado gracias
a testimonios de lugareños y ex uniformados que se han acercado
voluntariamente al tribunal. Todos los antecedentes reunidos por
la ministra Amanda Valdovinos serán derivados a los tribunales
del Crimen o militares que correspondan para determinar a los responsables
de los homicidios y las inhumaciones y exhumaciones ilegales acreditadas
en la investigación.
¿Quiénes son?
Según el Informe Rettig, 21 fueron los detenidos de La Moneda
que terminaron trágicamente en Colina. Los asesores del Presidente
Allende Eduardo Paredes Barrientos, ex director de Investigaciones;
Enrique París Roa, Jaime Barrios Meza, gerente general del
Banco Central; Sergio Contreras, Daniel Escobar Cruz, Enrique Huerta
Corvalán, Claudio Jimeno Grendi, doctor Georges Klein Pipper,
Héctor Pincheira Núñez y Arsenio Poupin Oissel,
subsecretario General de Gobierno. Los miembros del GAP José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Moreno Pulgar, Luis Rodríguez
Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Héctor
Urrutia Molina, Oscar Valladares Caroca, Juan Vargas Contreras y
Oscar Luis Avilés Jofré.
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