| Domingo Blanco
Tarrés, casado, 1 hijo, militante socialista, fue detenido
el 11 de septiembre de 1973, en las proximidades del Palacio de
La Moneda. Fue detenido por Carabineros en las afueras de la Intendencia
de Santiago, junto con otros 13 miembros del GAP y conducido a la
sexta Comisaría de Carabineros, al Cuartel de Investigaciones
y a la Cárcel Pública de Santiago, desde la cual fue
sacado desapareciendo hasta la fecha.
Domingo Blanco Tarrés era miembro de la Guardia Presidencial,
más conocida por el calificativo de GAP, "Grupo de Amigos
Personales", aludiendo a una expresión del propio Presidente
de la República. Era el Jefe del dispositivo de seguridad
desde 1972 y en estas actividades era conocido por "Bruno,
el Blanco". El día 11 de septiembre estaba con un grupo
de miembros de la Guardia Presidencial en el recinto presidencial
El Cañaveral.
El 11 de septiembre de 1973, el Palacio Presidencial de La Moneda,
sede del Gobierno, fue tomado por efectivos de Infantería
y de tanques del Ejército, dirigidos por el General Javier
Palacios, a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros.
A las 11:00 horas de la mañana comenzó el bombardeo
de parte de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó
gran parte de La Moneda.
Los miembros del GAP que quedaban en El Cañaveral, entre
ellos Domingo Blanco Tarrés, después de poner a salvo
a las personas que allí vivían, se dirigieron a La
Moneda. Era un grupo de 14 personas que se movilizaban en una camioneta
y un automóvil, entre las que se encontraba el estudiante
universitario, Enrique Ropert Contreras, que había ido a
dejar a su madre. Al llegar a la Intendencia de Santiago, a las
8:45 horas aproximadamente, fueron detenidos por efectivos de Carabineros.
Los esfuerzos de Miria Contreras por liberar a su hijo Enrique
Ropert y a los miembros de la Guardia Presidencial fracasaron, a
pesar de que hicieron gestiones el General Urrutia, Subdirector
de Carabineros y hasta el propio Presidente Allende, ya que los
Carabineros que estaban en la Intendencia no acataron las órdenes.
Esta detención está relatada con detalles en el artículo
"El día en que cambió la historia de Chile"
publicado en la Revista de Carabineros y escrita por el Teniente
de Carabineros Patricio de la Fuente Ibar, que participó
en la detención. Allí se relata: "Repentinamente,
por calle Moneda aparecieron una camioneta y otros vehículos,
en cuyo interior viajaban miembros de la Guardia Personal del Presidente.
Era el GAP que llegaba de refuerzo. No dudamos en lo que debíamos
hacer; corrimos a detenerlos, les rodeamos y ellos trataron de resistirse;
pero el hielo de las bayonetas les impidió todo intento de
hacer uso de sus poderosas armas". Más adelante señala:
"Eran éstos los primeros prisioneros de las operaciones
de ese día". Finalmente el cronista registra "...nos
permitió iniciar la marcha en medio del fragor de las balas
y dirigirnos al Cuartel a hacer entrega de los prisioneros."
Este artículo apareció en el N°222 de octubre
de 1973 de la Revista Carabineros de Chile.
Entre estas personas detenidas por Carabineros se ha logrado identificar
a Domingo Blanco Tarrés, Williams Ramírez Barría,
Gonzalo Jorquera Leyton y Carlos Cruz Zabala. Se sabe que los dos
primeros están desaparecidos y los otros dos fueron ejecutados,
además del estudiante Enrique Ropert Contreras que también
fue ejecutado. Es probable que en este grupo estuvieran Alberto
Morales Dahamen, Pedro Garcés Portigliati, Manuel Castro
Zamorano y Héctor Daniel Urrutia Molina, los que están
desaparecidos en relación a los hechos de La Moneda, aunque
no hay certeza si formaban parte del grupo que desapareció
desde el Regimiento Tacna o del grupo detenido por Carabineros.
La detención de estas personas por parte de Carabineros
fue fotografiada por reporteros gráficos de El Mercurio,
en el momento en que eran subidos a los buses para trasladarlos
a la Sexta Comisaría.
El jefe de los detectives de La Moneda, Juan Seoane, que es uno
de los sobrevivientes de La Moneda, detalla estos hechos: "Vi
llegar unas camionetas desde 'El Cañaveral'...". "Los
hicieron entrar a todos a la Intendencia." ...Sé que
estuvieron en Investigaciones donde los trataron muy mal. Todos
murieron."
Por su parte el detective David Garrido Gajardo, que estaba en
la puerta de La Moneda, señala que el observó como
detenían a Domingo Blanco y a los otros miembros del GAP
que habían llegado hasta la Intendencia.
Conforme a la información recuperada, se sabe que los prisioneros
de Carabineros fueron conducidos a la Sexta Comisaría Institucional.
El Coronel de Ejército Pedro Espinoza intentó llevarse
a los prisioneros pero no lo consiguió. El 13 de septiembre,
un Mayor de la Fuerza Aérea de Chile, premunido de una orden
del Consejo de Guerra, los condujo al Cuartel de Investigaciones,
donde los torturaron. Los cadáveres de tres de ellos, incluyendo
a Enrique Ropert, fueron encontrados algunos días después
en el río Mapocho, a la altura del Puente Bulnes. Los restantes
miembros de la Guardia Presidencial de este grupo están desaparecidos.
El Teniente Coronel de Carabineros, José Baudilio Martínez
Maureira, que era Teniente el 11 de septiembre de 1973 y que estaba
a cargo del destacamento de la Intendencia, en declaración
judicial manifestó que había hecho los oficios con
las individualizaciones de los detenidos y declaró que éstos
habían sido enviados a la Sexta Comisaría. El jubilado
de Carabineros, Jorge David Retamal Berríos que era Mayor
de Carabineros, declaró que, como Comisario de la Sexta Comisaría,
el 11 de septiembre a las 11:00 horas aproximadamente, recibió
10 u 11 prisioneros pertenecientes al GAP; al día siguiente,
el mencionado Mayor Espinoza intentó llevarse los prisioneros,
pero él no lo autorizó. El 13 de septiembre los presos
fueron entregados al Oficial de la FACH por ordenes del Consejo
de Guerra, todo lo cual quedó registrado en los libros pertinentes.
Blanco Tarrés fue el único que fue enviado a la Cárcel
pública el 13 de septiembre de 1973, donde permaneció
hasta el 19 de septiembre, fecha en que fue llevado por una patrulla
militar a un destino desconocido, aunque la pena a que fue sentenciado
parece ser de 10 años de prisión.
El Alcaide de la Cárcel Pública, Santos Armijo López
informó el 8 de mayo de 1974 que el afectado ingreso al establecimiento
el 15 de septiembre de 1973 y que quedó en libertad el 19
de septiembre del mismo año.
Los restantes miembros de la Guardia Presidencial y otras personas,
permanecieron en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente
Salvador Allende de salir, lo que se hizo por una puerta de calle
Morandé 80 del Palacio de La Moneda. Allí fueron golpeados
y finalmente conducidos al Regimiento Tacna.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y fueron enviados a la Posta de la Asistencia Pública
porque estaban heridos, algunos días después estas
dos personas fueron sacadas desde dicho centro asistencial por Militares,
permaneciendo desde entonces en calidad de detenidos desaparecidos.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir estos hechos: los prisioneros de La Moneda
permanecieron en el mencionado Regimiento hasta el día 13
de septiembre. Mientras estuvieron detenidos en ese Regimiento fueron
obligados a arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos
sobre la nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas
debieron permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero
o de huevillo, siendo pisoteados por los Militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un sector denominado los boxes o antiguas caballerizas;
desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de todos los prisioneros.
Estos prisioneros eran 49 personas. De ellas se ordenó liberar,
al día siguiente, a los 17 funcionarios de Investigaciones
que integraban el equipo de protección presidencial y se
separó a algunos otros prisioneros. Finalmente quedaron como
prisioneros un grupo de personas, de las cuales se ha identificado
a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la República
o funcionarios del gobierno, diez miembros de la Guardia Presidencial
y un obrero. Los asesores del Presidente eran Jaime Barrios Meza,
ingeniero comercial, asesor presidencial y Gerente General del Banco
Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público
de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete
del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán,
Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, sociólogo,
asesor presidencial; Georges Klein Pipper, médico, asesor
presidencial; Eduardo Paredes Barrientos, médico, asesor
presidencial y ex Director de Investigaciones; Enrique París
Roa, médico psiquiatra, asesor presidencial y miembro de
Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor Ricardo
Pincheira Núñez, estudiante de medicina, asesor presidencial;
y Arsenio Poupin Oissel, abogado, Subsecretario General de Gobierno
y asesor presidencial. Los miembros de la Guardia Presidencial,
que han podido ser identificados son los siguientes: José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar,
Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia
Martínez, Oscar Valladares Caroca y Juan Vargas Contreras.
Además estaba el obrero Oscar Luis Avilés Jofré,
quien había concurrido a La Moneda en apoyo al Gobierno.
Estas personas fueron llevadas en un camión militar a Peldehue
donde, según testimonios indirectos, fueron ultimados.
Sin embargo, uno de los que logró salir con vida y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12:00 horas de la noche, después que el fusilamiento
sería a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Regimiento Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia,
Daniel Gutiérrez, Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio, Julio Moreno, Eduardo Paredes, Enrique París,
Georges Klein, Héctor Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez
Riquelme y Oscar Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del
día 13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos
al Estadio Chile.
La familia del afectado sufrió múltiples persecuciones,
su hogar fue allanado y saqueado por agentes, perdiendo todos sus
enseres. En noviembre de 1973 se le citó a Investigaciones
porque había un proceso por internación ilegal de
armas en contra de su cónyuge. Finalmente la cónyuge
e hija del afectado debieron refugiarse en Italia. La cónyuge
falleció en el exilio.
Los miembros de la Guardia Presidencial que fueron detenidos por
Carabineros frente a la Intendencia, fueron conducidos a la Sexta
Comisaría y después al Cuartel de Investigaciones,
que había sido ocupado por el Ejército. Allí
fueron sometidos a torturas. Blanco Tarrés fue separado del
grupo y enviado a la Cárcel Pública de Santiago, desde
donde fue sacado el 19 de septiembre fecha a partir de la cual permanece
en calidad de detenido desaparecido.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 28 de noviembre de 1973 la cónyuge del afectado fue a
la Primera Fiscalía Militar, allí le leyeron una lista
de las personas que estaban en un proceso junto a su marido: Enrique
Ropert, Williams Ramírez, Mario Jorquera Leyton y otros.
El 5 de diciembre de 1973 el Fiscal le informó que se había
aplicado una pena de 10 años, aunque hizo un gesto indicando
que se le había ejecutado. El actuario le señaló
que debía solicitar reabrir el proceso porque en la causa
el afectado aparecía con el nombre alterado y que era necesario
hacer la corrección para obtener el certificado de defunción.
Se le señaló que el proceso era el 1-73.
El 26 de diciembre de 1976, a solicitud de la cónyuge del
afectado, Sergio Arellano Stark, General de Brigada Comandante en
Jefe de la II División del Ejército emitió
un documento del siguiente tenor: "Certifico que no consta
el fallecimiento del ciudadano Domingo Blanco Tarrés en algún
proceso que se haya instruido o que se instruya por los Tribunales
Militares en tiempo de Guerra de esta Guarnición".
El 23 de marzo de 1974 se presentó un recurso de amparo
por 131 personas, entre las cuales estaba el afectado.
El 24 de septiembre de 1974 se presentó denuncia por presunta
desgracia ante el Tercer Juzgado del Crimen de Santiago.
En el proceso 16.338-2 llevado a cabo por la muerte de Manuel Cantú
Salazar, fue llamado a declarar Patricio de la Fuente Ibar, quien
fuera el Teniente de Carabineros que detuvo a Blanco Tarrés.
En la declaración judicial señala: "...procedimos
a detener y hacer pasar al interior de la Intendencia a las dependencias
de Carabineros a unos 12 a 14 personas. Entre esas personas iba
Blanco Tarrés". Más adelante agrega: Yo no conocía
a las personas integrantes del GAP, solamente los conocía
físicamente, pero realmente a quien conocía era a
Blanco Tarrés". Esta declaración fue hecha el
6 de julio de 1990.
En otro proceso, el 16.805 llevado en el Vigésimo Juzgado
del Crimen de Santiago por una querella criminal por la muerte de
Enrique Ropert Contreras se hicieron consultas sobre Domingo Blanco
Tarrés. En este proceso, el juez titular del Vigésimo
Juzgado del Crimen, por oficio 549 del 15 de marzo de 1988 solicitó
que en el plazo de 5 días el Ministro de Defensa remitiera
la causa tramitada en septiembre de 1973 en contra de Domingo Blanco
Tarrés. El Subsecretario de Guerra respondió el 20
de julio de 1988 que no existen antecedentes en los archivos sobre
la causa indicada.
La solicitud se refiere a Domingo Blanco Tarrés y según
información señalada antes, el proceso se hizo en
contra de Domingo Blanco Torres, aunque el nombre correcto es Domingo
Blanco Tarrés.
El primero de febrero de 1991 se interpuso querella criminal por
secuestro ante el Tercer Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía
de Chile solicitando que se acumule con una denuncia presentada
en 1990 en el mismo Juzgado, se requiere que se investigue acuciosamente
para establecer la actual situación y paradero de Domingo
Bartolomé Blanco Tarrés y que se determinen las responsabilidades
penales de quienes se encuentren involucrados en su desaparición.
Además se solicita oficiar a diversas instituciones para
verificar la detención, posible defunción e inhumación
del afectado. También se pide solicitar a la Comisión
Verdad y Reconciliación la información acumulada.
Esta causa se tramita con el Rol N° 156062 y afines de 1992
se encuentra en tramitación en estado de sumario.
La cónyuge del afectado, fuera de hacer las consultas en
las Fiscalías Militares como se ha señalado, hizo
gestiones ante el Regimiento Tacna, Academia de Guerra de Valparaíso,
Escuela Militar, Servicio de Inteligencia Militar, Penitenciaría
de Santiago, Regimiento de San Bernardo, FAMAE, Regimiento Buin,
Cárcel Pública, Secretaria Ejecutiva Nacional de Detenidos,
Instituto Médico Legal y Ministerio de Defensa. Ninguna de
estas gestiones tuvo éxito y Domingo Bartolome Blanco Tarrés
continúa desaparecido.
Los antecedentes antropomórficos de Domingo Blanco Tarrés
fueron entregados en la causa 4449-AF del 22° Juzgado del Crimen
de Santiago por el delito de inhumación ilegal en el Patio
29 del Cementerio General de personas no identificadas. En septiembre
de 1991 se exhumaron 125 cuerpos desde 108 tumbas, todos ellos habían
sido enterrados entre septiembre y diciembre de 1973. A fin del
año 1992 se estaba a la espera de los informes del Instituto
Médico Legal.
Actualidad:
Tercera 4 de Abril 2002
Identifican restos óseos en Fuerte Arteaga
La jueza Amanda Valdovinos identificó los restos de ocho
detenidos desaparecidos desde el golpe militar de Augusto Pinochet,
en 1973, a partir de pequeños fragmentos óseos encontrados
en un foso en el Fuerte Arteaga ubicado a unos 20 kilómetros
al norte de Santiago.
La información difundida por radio Bío Bío
indica que la individualización de las víctimas fue
lograda por peritos del Servicio Médico Legal a partir de
400 pequeños fragmentos óseos que incluyeron piezas
dentales.
Entre los sujetos señalados se cuentan "el ex intendente
del Palacio de La Moneda, Enrique Huerta y el ex jefe del Grupo
de Protección Personal del depuesto presidente Salvador Allende,
Domingo Blanco", informó la radioemisora.
De acuerdo al informe de la Comisión Verdad y Reconciliación,
estos ocho detenidos desaparecidos se contaban en el grupo que fue
tomado prisionero en el Palacio de La Moneda y desde allí
llevados inicialmente al regimiento Tacna, en la zona norte de Santiago
donde se les vio por última vez.
Este hallazgo se suma al caso de Juan Rivera quien figuró
entre las víctimas lanzadas al mar según el informe
entregado por representantes de las Fuerzas Armadas durante la Mesa
de Dialogo convocada por el gobierno del ex presidente Eduardo Frei.
Primera Linea 8 de Abril 2002
Ejército negó documento "secreto" de Izurieta
En un oficio del 21 de marzo pasado, el jefe de Estado Mayor del
Ejército, general Roberto Arancibia Clavel, informó
al magistrado Carroza que el documento firmado por el ex comandante
en jefe "no se encuentra en la institución". Sin
embargo, fuentes de la subsecretaría de Guerra informaron
a La Nación que el documento "es auténtico y
fue ubicado en esta subsecretaría" cuando nuestro diario
lo publicó el pasado 28 de febrero.
Ante esta negativa de la institución, el magistrado Carroza
citó a declarar al oficial Eduardo Quiroga Jofré,
quien en 1989 era teniente coronel y que hoy podría estar
activo o en retiro, y que en la fecha del incendio fue enviado por
Izurieta a terreno, según el documento, para verificar el
detalle de los documentos siniestrados.
El incendio ocurrió el 14 de noviembre de 1989 en la Escuela
de Educación Física del Ejército en La Reina,
según la institución por "un atentado terrorista
del Frente Manuel Rodríguez".
El magistrado del Tercer Juzgado del Crimen de Santiago, Carroza,
requirió del Ejército este documento y su anexo de
dos páginas, dado que a través de su divulgación
por primera vez se conoció que la cifra de estos expedientes
fue de 7 mil 419, y que en el incendio no resultaron todos quemados
como el Ejército informó a la Comisión Rettig
cuando ésta los requirió, sino que 4 mil 673 se salvaron
quedando, según el documento, 2 mil 143 "parcialmente
quemados" y otros 2 mil 530 sólo "parcialmente
destrozados" por acción del agua.
De esta manera, estos 4 mil 673 expedientes y sentencias habrían
quedado eventualmente legibles o reconstituíbles para su
conocimiento por los tribunales. Además del magistrado Carroza,
otros jueces, entre ellos Juan Guzmán, y las cortes de Apelaciones
y Suprema han pedido reiteradamente al Ejército algunos de
estos expedientes.
El juez Carroza requiere acceder a los expedientes que quedaron
legibles para verificar si entre ellos se encuentran algunos expedientes,
entre éstos el de un consejo de guerra que se le habría
hecho en Santiago al jefe del GAP del Presidente Salvador Allende,
Domingo Blanco Tarrés ("Bruno"), quien fue detenido
en La Moneda el día del golpe militar y se encuentra desaparecido.
El magistrado ha enviado ocho oficios al Ejército pidiendo
información sobre el consejo de guerra 1-73, y según
ha comentado ha recibido sólo "respuestas evasivas".
Al conocer ahora de la existencia del documento de Izurieta, en
su último oficio preguntó directamente por él,
pero recibió la referida negativa de la institución.
Extrañeza y presiones
Fuentes de tribunales comentaron a nuestro diario que "parece
extraña" la negativa del Ejército sobre la existencia
del documento, dado que tanto las dos páginas de éste
como las otras dos del anexo con el detalle del estado de los expedientes
luego del incendio, tienen al pie la leyenda "Autentificación:
el jefe de Sección Archivo General del Ejército, certifica
que el presente documento se encuentra en custodia en este Archivo.
Firma: mayor Raúl Díaz Jara".
Las mismas fuentes informaron que "han habido presiones del
Ejército en tribunales para que no se siga investigando acerca
de este documento". Las fuentes comentaron que el problema
del Ejército es que ahora se conoce que miles de estos expedientes
se salvaron y pudieran estar legibles, pero que al parecer éstos
"habrían sido finalmente también destruidos".
Primera Linea 23 de Abril 2002
Exclusivos disminuyen a cuatro
En un dictamen que ya se preveía, el pleno de ministros de
la Corte de Suprema determinó que sólo cuatro de los
ocho jueces con dedicación exclusiva seguirán en esta
condición, y los restantes pasarán a conformar un
tribunal con dedicación preferente.
Basado en los antecedentes recopilados por el máximo tribunal,
se determinó que el Primer Juzgado de Letras de San Bernardo,
a cargo de la jueza Cecilia Flores; Octavo del Crimen de Santiago,
con María Ines Collins; Noveno del Crimen de Santiago con
Raquel Lermanda y Décimo del Crimen con Juan Antonio Poblete
siguen como jueces exclusivos.
Además, el Cuarto Juzgado del Crimen de San Miguel, a cargo
de María Teresa Díaz se mantendrá en la misma
condición, aunque sólo por un plazo de un mes.
En el caso del Primer Juzgado del Crimen de Santiago, Quinto del
Crimen de Santiago, Primer Juzgado del Crimen de Arica, Juzgado
de Letras de María Elena, Primer y Segundo Juzgado del Crimen
de Valparaíso, Primer Juzgado Civil de Chillán, Primer
Juzgado del Crimen de Chillán, Primer Juzgado del Crimen
de Talcahuano, Juzgado de Letras de Pucón y Segundo Juzgado
del Crimen de Valdivia se sumarán al grupo ya existente de
jueces preferentes.
La situación más difícil la enfrentan los jueces
del Tercer Juzgado del Crimen de Santiago, Mario Carroza; Tercer
Juzgado del Crimen de San Miguel, María Teresa Díaz;
Juzgado de Letras de Santa Barbara, Loreto Jara que en adelante
se convertirán en jueces preferentes.
Pero la Corte Suprema también ordenó al Décimo
Juzgado del Crimen que anexe los procesos que correspondan a las
causas que tramita de manera de avanzar en la investigación,
sin embargo, no entrega más detalles al respecto.
Todos los jueces exclusivos y preferentes deberán informar
al cabo de un mes sobre su gestión y nuevamente serán
evaluados por el tribunal superior.
En el detalle de las causas, el proceso por la muerte de Juan Luis
Rivera Matus rol 107.716-9 comenzará a ser visto de manera
preferente por el titular del Primer Juzgado del Crimen de Santiago
Joaquín Billard, quien también tramitará la
causa rol 107.254.
En el caso del Quinto del Crimen conocerá el rol 167.716-16
caratulado como desaparecidos de La Moneda, que ya estaba en calidad
de preferente.
En el Primero de Arica y Cuarto de esta misma ciudad se conocerán
las causas rol 51925 y 13.322-A, respectivamente.
En María Elena se indagará de manera preferente el
proceso 31-91, Mientras que en el Primero del Crimen de Valparaíso
se verá la causa del sacerdote británico Michael Woodward
rol 140.454.
En el Segundo del Crimen de Valparaíso se conocerá
la causa rol 127.298-1.
En Chillán en tanto el Primer Juzgado Civil conocerá
la causa 11.599 que de acuerdo al Fasic no corresponde a proceso
de derechos humanos, en cambio en el Primero del Crimen de esta
misma ciudad se indagará la desaparición de Ernesto
Torres Guzmán, rol 70.927-6.
En el caso de Talcahuano se anexa como prefente el rol 24.776, en
Pucón el rol 4.473 y en Valdivia el rol 75.858.
Por el contrario, se verán perjudicadas por el dictamen de
la Corte Suprema las causas sobre la desaparición de Daniel
Reyes Piña, Leopoldo Muñoz Andrade, Víctor
Morales Mazuela y Víctor Cárdenas Valderrama que tramitaba
el Tercer Juzgado del Crimen de San Miguel ya que ahora tendrán
carácter preferente. En todo caso,juega a su favor que ya
se dictaron procesamientos en el caso de las causas de Morales y
Cardenas.
En el Tercero del Crimen de Santiago serán ahora causas preferentes
la desaparición a manos de la DINA DE Iván Carreño
Aguilero, y las muertes de Luis Moraga Cruz, Juan Orellana Catalán
y Ricardo Weibel Navarrete que perecieron a causa del Comando Conjunto.
También este tribunal conoce el proceso por la desaparición
del ex GAP Domingo Blanco Tarres.
En el caso de Santa Bárbara se ve perjudicada la investigación
sobre los casos de Luis Bastias Sandoval, Luis Cid Cid, Cristino
Cid Fuentealba, José Molina Quezada, José Pinto, Raimundo
Salaza, Segundo Soto, Gabriel Viveros desaparecidos en los primeros
días del Golpe Militar.
En el Décimo del Crimen de Santiago se indaga cuatro casos
informados en la Mesa de Diálogo por las Fuerzas Armadas
se trata de la desaparición en 1975 de Ricardo Lagos Salinas,
Carlos Lorca Tobar, Michelle Peña Herreros y Exequiel Ponce
Vicencio
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