| Enrique Lelio
Huerta Corvalán, casado, médico, Intendente de Palacio,
fue detenido el 11 de septiembre de 1973, al salir el último
grupo de personas que se encontraban al interior del Palacio de
La Moneda, que estaba siendo bombardeado. Fue trasladado al Regimiento
Tacna donde permaneció hasta el 13 de septiembre, fecha en
que fue conducido en un camión militar con destino desconocido
y hasta hoy permanece en calidad de detenido desaparecido.
Enrique Huerta era Intendente de Palacio y el día 11 de septiembre
se encontraba cumpliendo sus funciones regulares en ese recinto.
Además actuaba como interventor en la empresa de transportes
LIT.
El 11 de septiembre, La Moneda, sede del Gobierno, fue tomado por
efectivos de Infantería y de tanques del Ejército,
dirigidos por el General Javier Palacios, a los que se sumaron más
tarde fuerzas de Carabineros. A las 11 de la mañana comenzó
el bombardeo de parte de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó
gran parte de La Moneda.
Los miembros de la Guardia Presidencial y otras personas permanecieron
en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente Salvador
Allende de salir, lo que se hizo por una puerta de calle Morandé
80 del Palacio de La Moneda. Allí fueron encañonados
y golpeados por los Militares quienes les ordenaron tenderse en
el suelo con las manos en la nuca, estando permanentemente amenazados,
incluso de ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia
ese lugar.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y fueron enviados a la Posta de la Asistencia Pública
por resultar heridos a bala, algunos días después
estas dos personas fueron sacadas desde dicho centro asistencial
por una patrulla militar, encontrándose a partir de esa fecha
desaparecidos. Otros miembros del GAP que venían de la residencia
presidencial de El Cañaveral y Tomás Moro, no alcanzaron
a ingresar a La Moneda, siendo detenidos en sus proximidades por
carabineros e ingresados en el recinto de la Intendencia de Santiago.
Ellos eran, entre otros, Gonzalo Jorquera Leyton, Williams Osvaldo
Ramírez Barría, Carlos Cruz Zavala y Domingo Blanco
Tarrés, quienes formaban parte de un grupo de aproximadamente
13 personas, algunos de los cuales fueron posteriormente ejecutados
y el resto permanece en calidad de detenidos desaparecidos.
Las personas detenidas en La Moneda permanecieron en la calle Morandé
hasta las 18 horas. A esa hora, estos prisioneros fueron conducidos
en dos vehículos militares al Regimiento Tacna, ubicado a
unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda, dicho Regimiento estaba
a cargo del Coronel Joaquín Ramírez Pineda.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir los hechos: los prisioneros permanecieron
en el mencionado Regimiento hasta el día 13 de septiembre.
Mientras estuvieron detenidos en dicha Unidad militar fueron obligados
a arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos sobre la
nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron
permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de
huevillo, siendo pisoteados por los militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un sector denominado de los boxes o antiguas caballerizas;
desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de los prisioneros.
Estos prisioneros eran 49 personas. De ellas se ordenó liberar,
al día siguiente, a los 17 funcionarios de Investigaciones
que integraban el equipo de protección presidencial y se
separó a algunos otros prisioneros. Finalmente quedaron en
calidad de detenidos un grupo de personas, de las cuales se ha identificado
a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la República
o funcionarios del gobierno, diez miembros de la Guardia Presidencial
y un obrero. Los asesores del Presidente eran Jaime Barrios Meza,
ingeniero comercial, asesor presidencial y Gerente General del Banco
Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público
de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete
del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán,
Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, sociólogo,
asesor presidencial; Georges Klein Pipper, médico, asesor
presidencial; Eduardo Paredes Barrientos, médico, asesor
presidencial y ex Director de Investigaciones; Enrique París
Roa, médico psiquiatra, asesor presidencial y miembro de
Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor Ricardo
Pincheira Núñez, estudiante de medicina, asesor presidencial;
y Arsenio Poupin Oissel, abogado, Subsecretario General de Gobierno
y asesor presidencial. Los miembros de la Guardia Presidencial,
que han podido ser identificados son los siguientes: José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar,
Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia
Martínez, Héctor Urrutia Molina, Oscar Valladares
Caroca y Juan Vargas Contreras. Además estaba el obrero Oscar
Luis Avilés Jofré, quien había concurrido a
La Moneda en apoyo al Gobierno.
Los doctores Carlos Patricio Guijón Klein, Arturo Jirón
Vargas y Danilo Bartulín Fodio, que estaban entre los detenidos
que sobrevivieron, confirmaron la presencia de Enrique Huerta entre
estos detenidos.
Alrededor de las 14 horas del día 13 de septiembre de 1973
estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados en
un camión militar, unos encima de los otros y fueron conducidos
fuera del Regimiento con destino desconocido. Casi todos los miembros
de la Guardia Presidencial que estuvieron en La Moneda el día
11 de septiembre de 1973 fueron ejecutados o desaparecieron. Sin
embargo, uno de los que logró sobrevivir y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12 de la noche, después que el fusilamiento sería
a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez,
Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno,
Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor
Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar
Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del día
13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos al
Estadio Chile.
Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento
Tacna, ha podido brindar algunos antecedentes importantes. Ella
estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su calidad
de enfermera. A las 18:00 horas del 11 de septiembre, esta empresa
fue ocupada por Carabineros y todos los que allí estaban
quedaron detenidos y fueron conducidos a una Comisaría y
el mismo día, trasladados al Regimiento Tacna. Allí
supo que estaban detenidos los que habían sido apresados
en La Moneda y a pesar de estar separada de ese grupo, tuvo la oportunidad
de verlos cuando iban al baño o cuando eran conducidos a
los interrogatorios. Allí vio a varios médicos, que
conocía por sus actividades profesionales y a dirigentes
del gobierno, entre ellos a Enrique Huerta. También observó
a numerosos grupos de otros prisioneros que ingresaban o salían.
El 13 de septiembre, a mediodía, a través de las rendijas
del galpón en que estaban encerradas unas 90 mujeres, Celsa
Parrau pudo ver salir un camión del Regimiento llevando bultos
que parecían cuerpos humanos. Cuando las sacaron del mencionado
galpón, a las 14:30 horas, observó que ya no estaban
los prisioneros de La Moneda.
La cónyuge de Enrique Huerta fue informada que su marido
estaba detenido en ese Regimiento y fue a hacer las consultas pertinentes,
allí figuraba en una lista de los detenidos, con indicación
de su domicilio. El General de Aviación (en retiro), Evaristo
Eugenio Gómez Lindholm, el 13 ó 14 de septiembre,
se comunicó con el Regimiento Tacna telefónicamente
y después de algunos trámites, un Oficial del Regimiento
le informó que Enrique Lelio Huerta Corvalán se encontraba
detenido y que incluso había dado una dirección que
correspondía a la de su domicilio.
Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective
Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda
y pudo ver, entre otros a Enrique Huerta Corvalán. Seoane
permaneció detenido hasta después del mediodía
del 13 de septiembre, momento en que pudo presenciar como se llevaban
a los prisioneros en un camión militar.
Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon
de los militares que participaron en la operación, que los
habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados
en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.
Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de los
hechos, relató que los prisioneros fueron amarrados con alambre
y lanzados a un camión Pegaso del Ejército que integró
un convoy que salió del cuartel a las 14:00 horas aproximadamente
el día 13 de septiembre de 1973, mientras se ordenaba a todos
los conscriptos permanecer en sus cuadras y no transitar por los
patios. En la tarde regresó el contingente que había
formado parte del convoy y se corrió la voz entre los uniformados
que los prisioneros habían sido conducidos al predio que
el Regimiento Tacna tiene en los campos militares de Peldehue, en
Colina, allí habrían sido ultimados frente a un hoyo
o fosa, de un diámetro de unos cinco a seis metros y de varios
metros de profundidad, que existía a poca distancia de la
vivienda empleada por el personal de guardia del predio. Los prisioneros
fueron colocados en grupos de cuatro al borde de la fosa y se les
disparaba. Una vez ejecutados y arrojados al fondo del foso, se
habrían lanzado granadas en su interior y así continuaron
las ejecuciones de cuatro en cuatro.
El soldado agrega que le correspondió ir al predio mencionado
a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada fosa tapada.
Allí le confirmaron que se había enterrado a los ejecutados
en ese lugar y que éstos eran 26 ó 27, los cuales,
antes de ser asesinados gritaron consignas alusivas al gobierno
de la Unidad Popular. Sin embargo, esta matanza de prisioneros,
no ha sido jamás reconocida oficialmente ni se han entregado
los cadáveres, y las personas mencionadas, entre ellas, Enrique
Huerta, se encuentran desaparecidas desde el 13 de septiembre de
1973.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 14 de octubre de 1973 se presentó un recurso de amparo
ante la Corte de Apelaciones de Santiago en favor de Enrique Huerta
y Enrique París, registrado con el rol N°529-73. El general
de Brigada, Herman Brady Roche informó el 14 de octubre de
1973, que estas personas no se encuentran detenidas por los Tribunales
Militares de este Juzgado y que practicadas numerosas averiguaciones
no se ha establecido que lo hayan sido por orden de autoridad administrativa.
La Policía de Investigaciones envió un informe similar
el 1° de octubre de 1973. El 18 de octubre de 1973 se declaró
sin lugar el recurso mencionado.
El 15 de noviembre de 1973 se presentó un denuncia por presunta
desgracia ante el Segundo Juzgado del Crimen de Mayor cuantía
de Santiago, número de rol 81.418-16, referida a la desaparición
de Enrique Huerta Corvalán y de Enrique París Roa,
entregando una nómina de civiles y Militares que vieron a
los afectados el 11 de septiembre en el Palacio de La Moneda.
El Registro Civil de Independencia comunicó al tribunal que
no aparecían inscritas las defunciones de los afectados.
Tres testigos, los doctores Carlos Patricio Guijón Klein,
Arturo Jirón Vargas y Danilo Bartulín Fodio, confirmaron
ante el Tribunal la presencia de los afectados en La Moneda y su
detención en ese lugar el 11 de septiembre de 1973.
La Policía de Investigaciones informó en Parte 335
del 24 de enero de 1974 que en el Regimiento Tacna no existía
ninguna clase de antecedentes sobre Enrique París o Enrique
Huerta, debido a que por la situación imperante el 11 de
septiembre no se ingresaron en ninguna parte a los detenidos, los
que, además, estaban sólo de tránsito hacia
otros lugares como el Estadio Chile. Tampoco se obtuvieron antecedentes
en el Instituto Médico Legal, Hospitales, relaciones de personas
asiladas, cuarteles de Carabineros, Policía Internacional
y Cruz Roja. En el mismo parte registran la declaración del
General de Aviación (en retiro), Evaristo Eugenio Gómez
Lindholm, que el 13 ó 14 de septiembre, quien a instancias
de su sobrina Arlette Jousse Gómez, se comunicó con
el Regimiento Tacna telefónicamente y que después
de algunos trámites, un Oficial del Regimiento le informó
que Enrique Lelio Huerta Corvalán se encontraba detenido
y que incluso había dado una dirección que correspondía
a la de su domicilio.
El 3 de diciembre de 1974 la Titular del Segundo Juzgado del Crimen
declaró cerrado el sumario y sobreseyó temporalmente
el proceso porque "no se ha comprobado la existencia de un
delito en los hechos denunciados". El 26 de diciembre de 1974
el Fiscal de la Corte de Apelaciones recomendó aprobar el
sobreseimiento. El 4 de abril de 1975 se aprobó el sobreseimiento
temporal por parte de la Corte de Apelaciones de Santiago.
El 29 de marzo de 1974 se presentó ante la Corte de Apelaciones
de Santiago un recurso de amparo por 131 personas desaparecidas
a partir del 11 de septiembre de 1973, en el cual se incluye a Enrique
Huerta Corvalán. Este recurso se tramitó con el número
289-74 y fue denegado el 28 de diciembre de 1974, lo que fue confirmado
por la Corte Suprema el 31 de enero de 1975, la que simultáneamente
resolvió recomendar la designación de un Ministro
en Visita Extraordinaria. El Tribunal Pleno resolvió el 20
de febrero de 1975, designar al juez Enrique Zurita, quien se constituyó
en el Primer Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Santiago
e inició el proceso Rol N°106.657 ordenando remitir la
documentación de la querella por presunta desgracia de Enrique
Huerta Corvalán y Enrique París Roa del Segundo Juzgado,
así como otras querellas y amparos por otros casos.
El 29 de septiembre del mismo año el Ministro en Visita se
declaró incompetente en virtud de que en los distintos casos
investigados aparecía involucrado en calidad de aprehensores
personal militar de Ejército, Fuerza Aérea, Carabineros
y Agentes de la DINA. Los antecedentes se enviaron al juez Militar,
quien asigna el Rol número 1.382-76 a la causa. El sumario
se cerró el 9 de agosto de 1976 y el 14 de septiembre se
sobreseyó temporalmente. En otro proceso llevado en la Tercera
Fiscalía Militar sobre Enrique París, se acumularon
antecedentes que afectan también al caso de Enrique Huerta
como a los restantes detenidos desaparecidos de La Moneda.
El 7 de enero de 1980, en Oficio 3550/2, el Teniente Coronel Ricardo
Canales, Comandante del regimiento Tacna informó al Tribunal
que en la unidad a su mando "...no existen antecedentes que
permitan determinar si en la fecha aludida en su Oficio hubo o no
personas que fueron detenidas en el Palacio de La Moneda".
El 6 de marzo de 1980, el Coronel Armando Vergara Larraín,
Jefe de Estado Mayor de la Comandancia General de Guarnición
del Ejército de Santiago, en Oficio reservado N°3550/203
informó al Tribunal que el señor Luis Joaquín
Ramírez Pineda era el Comandante del Regimiento Tacna el
día 11 de septiembre y que a la fecha, es General de División
con el cargo de Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional.
El 17 de marzo de 1980, en Oficio reservado N°3550/1, el General
de División Joaquín Ramírez Pineda, Jefe del
Estado Mayor de la Defensa Nacional remitió a la Tercera
Fiscalía Militar de Santiago la información siguiente:
"Dado el número de personas que ingresó al Regimiento
y a la situación que se vivía, en que el máximo
de personal estaba cumpliendo labores operativas, lo que permitía
dedicar sólo un mínimo de la dotación a tareas
de control y administrativas, no fue posible dejar constancia del
ingreso y salida de aquellas". Agrega que: "La cantidad
de personas ingresadas al cuartel, el largo tiempo transcurrido
hasta la fecha y la circunstancia de que el Comandante de la Unidad
debía fundamentalmente preocuparse de las tareas operativas
de la misma, impiden al suscrito recordar nombres específicos
de personas arrestadas o recibidas en el Regimiento".
Este proceso se cierra y sobresee el 28 de marzo de 1980, el abogado
es notificado de esta resolución el 8 de mayo de 1980. La
detención y posterior desaparición de Enrique Huerta
fue denunciada ante la Comisión Interamericana de la Organización
de Estados Americanos.
Inmediatamente después de la desaparición del afectado,
la familia hizo innumerables consultas en regimientos, postas, hospitales,
morgues y centros de detención. Estas gestiones no tuvieron
éxito.
Actualidad:
Tercera 4 de Abril 2002
Identifican restos óseos en Fuerte Arteaga
La jueza Amanda Valdovinos identificó los restos de ocho
detenidos desaparecidos desde el golpe militar de Augusto Pinochet,
en 1973, a partir de pequeños fragmentos óseos encontrados
en un foso en el Fuerte Arteaga ubicado a unos 20 kilómetros
al norte de Santiago.
La información difundida por radio Bío Bío
indica que la individualización de las víctimas fue
lograda por peritos del Servicio Médico Legal a partir de
400 pequeños fragmentos óseos que incluyeron piezas
dentales.
Entre los sujetos señalados se cuentan "el ex intendente
del Palacio de La Moneda, Enrique Huerta y el ex jefe del Grupo
de Protección Personal del depuesto presidente Salvador Allende,
Domingo Blanco", informó la radioemisora.
De acuerdo al informe de la Comisión Verdad y Reconciliación,
estos ocho detenidos desaparecidos se contaban en el grupo que fue
tomado prisionero en el Palacio de La Moneda y desde allí
llevados inicialmente al regimiento Tacna, en la zona norte de Santiago
donde se les vio por última vez.
Este hallazgo se suma al caso de Juan Rivera quien figuró
entre las víctimas lanzadas al mar según el informe
entregado por representantes de las Fuerzas Armadas durante la Mesa
de Dialogo convocada por el gobierno del ex presidente Eduardo Frei.
Primera Linea 4 de Abril 2002
Corresponden a detenidos desaparecidos de La Moneda
La ministra en visita Amanda Valdovinos, a cargo de verificar información
de la Mesa de Diálogo sobre la ubicación de los restos
de unos 20 detenidos desaparecidos al interior del Regimiento Justo
Arteaga, de Colina, descubrió el lugar exacto donde fueron
inhumados clandestinamente los cuerpos tras el golpe militar del
11 de septiembre de 1973. Una fuente exclusiva confirmó a
La Voz que los restos están en un pozo de 15 metros de profundidad.
En enero pasado, los trabajos de excavación en el terreno
-que fue donado por la Iglesia Católica al Ejército
para prácticas de guerra antes del golpe militar- se concentraron
en una fosa de 15 por 13 metros, desde donde se han extraído,
hasta la fecha, más de 400 fragmentos óseos esparcidos
en una profundidad de cerca de tres metros.
Sin embargo, los estudios del suelo realizados por un botánico
y por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin)
permitieron precisar que los fragmentos corresponden a los restos
dejados por la remoción de las osamentas a finales de la
década del '70. La precisión de los especialistas
es tal, que se determinó que, por su ubicación fueron
arrastrados desde uno de los extremos del sitio de excavación
mediante el uso de una máquina retroexcavadora, cuyas características,
(marca, modelo y propiedad) están acreditadas en el proceso.
Pozo equivalente a seis pisos
Los fragmentos, entre los que se cuentan cráneos, falanges,
vértebras, dientes y arcadas, provienen de un pozo de unos
cinco metros de diámetro y unos 15 metros de profundidad
-equivalente a un edificio de seis pisos- donde fueron arrojados
los cuerpos, una vez fusilados los detenidos y dinamitados (mediante
granadas) en su interior. En los próximos días, las
excavaciones se concentrarán en ese lugar y no se descarta
que se verifiquen hallazgos de gran magnitud de osamentas.
Hasta el momento, con las recolecciones efectuadas, el Servicio
Médico Legal ha podido aproximar en una decena las personas
cuyos restos estaban en el lugar. Sin embargo, con las piezas dentales
y los antecedentes con que cuenta el proceso se han podido confirmar
cinco identidades, que sólo serán oficializadas una
vez agotadas las diligencias.
Los familiares de las presuntas víctimas han sido informadas
periódicamente por la jueza Valdovinos El último informe
entregado por la ministra a la Corte Suprema confirma, además,
los errores en el informe entregado por el Ejército a la
Mesa de Diálogo, ya que el lugar ha sido localizado gracias
a testimonios de lugareños y ex uniformados que se han acercado
voluntariamente al tribunal. Todos los antecedentes reunidos por
la ministra Amanda Valdovinos serán derivados a los tribunales
del Crimen o militares que correspondan para determinar a los responsables
de los homicidios y las inhumaciones y exhumaciones ilegales acreditadas
en la investigación.
¿Quiénes son?
Según el Informe Rettig, 21 fueron los detenidos de La Moneda
que terminaron trágicamente en Colina. Los asesores del Presidente
Allende Eduardo Paredes Barrientos, ex director de Investigaciones;
Enrique París Roa, Jaime Barrios Meza, gerente general del
Banco Central; Sergio Contreras, Daniel Escobar Cruz, Enrique Huerta
Corvalán, Claudio Jimeno Grendi, doctor Georges Klein Pipper,
Héctor Pincheira Núñez y Arsenio Poupin Oissel,
subsecretario General de Gobierno. Los miembros del GAP José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Moreno Pulgar, Luis Rodríguez
Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Héctor
Urrutia Molina, Oscar Valladares Caroca, Juan Vargas Contreras y
Oscar Luis Avilés Jofré.
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