| Jaime Barrios
Meza, casado, dos hijos, ingeniero comercial, ex Gerente General
del Banco Central de Chile, asesor en materias económicas
del Presidente de la República, fue detenido el 11 de septiembre
de 1973, al salir el último grupo de personas que se encontraban
al interior del Palacio de La Moneda. Fue trasladado al Regimiento
Tacna donde permaneció hasta el 13 de septiembre, fecha en
que fue conducido en un camión militar con destino desconocido
y hasta hoy permanece desaparecido.
Jaime Barrios era asesor económico del Presidente de la República
y el Gerente General del Banco Central de Chile, además antiguo
amigo de Salvador Allende. El 11 de septiembre de 1973 se encontraba
junto al Presidente en La Moneda. Esa mañana, su hija María
Alicia habló con él telefónicamente y éste
casi no podía hablar y tosía mucho por efecto de los
gases lacrimógenos lanzados al interior de La Moneda. Esa
fue la última comunicación que pudo tener con su padre.
El 11 de septiembre, el Palacio Presidencial de La Moneda, sede
del Gobierno, fue tomado por efectivos de Infantería y de
tanques del Ejército, dirigidos por el General Javier Palacios,
a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros. A
las 11 de la mañana comenzó el bombardeo de parte
de la Fuerza Aérea de Chile, que destruyó gran parte
de La Moneda.
El detective Juan Seone, uno de los sobreviviente de estos hechos
ha declarado que entre las personas que se quedaron y cuyas identidades
conoce estaba Jaime Barrios, Director del Banco Central. Los miembros
de la Guardia Presidencial y otras personas permanecieron en el
Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente Salvador Allende
de salir, lo que se hizo por una puerta de calle Morandé
80 del Palacio de La Moneda. Allí fueron encañonados
y golpeados por los Militares y se les ordenó tenderse en
el suelo con las manos en la nuca, estando permanentemente amenazados,
incluso de ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia
ese lugar.
Dos miembros de la Guardia Presidencial, Antonio Aguirre Vásquez
y Osvaldo Ramos Rivera fueron hechos prisioneros en el interior
de La Moneda y fueron enviados a la Posta de la Asistencia Pública
porque estaban heridos; algunos días después, estas
dos personas fueron sacados desde dicho centro asistencial por efectivos
Militares, permaneciendo desde entonces en calidad de detenidos
desaparecidos. Otros miembros del GAP que venían de la residencia
presidencial de El Cañaveral y Tomás Moro, no alcanzaron
a ingresar en La Moneda, siendo detenidos en sus proximidades. Ellos
eran, entre otros, Gonzalo Jorquera Leyton, Williams Osvaldo Ramírez
Barría, Carlos Cruz Zavala y Domingo Blanco Tarrés,
quienes formaban parte de un grupo de aproximadamente 13 personas,
algunos de los cuales fueron posteriormente ejecutados en tanto
que los recién nombrados permanecen en calidad de detenidos
desaparecidos.
Las personas detenidas en La Moneda permanecieron en la calle Morandé
hasta las 18:00 horas. A esa hora, estos prisioneros fueron conducidos
en dos vehículos militares al Regimiento Tacna, ubicado a
unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda y que estaba a cargo del
Coronel Joaquín Ramírez Pineda.
Los sobrevivientes de estos acontecimientos han entregado la información
que permite reconstruir los hechos: los prisioneros permanecieron
en el mencionado Regimiento hasta el día 13 de septiembre.
Mientras estuvieron detenidos en ese Regimiento fueron obligados
a arrastrarse hincados, estar tendidos, con los brazos sobre la
nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron
permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de
huevillo, siendo pisoteados por los Militares que corrían
sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les
proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia
de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y
solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente
permanecieron en un sector denominado los boxes o antiguas caballerizas;
desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada
en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados
por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM. Posteriormente
eran devueltos, en malas condiciones físicas, a reunirse
con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas
que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza
a culatazos de todos los prisioneros.
Don Vicente Sotta Barros que permaneció detenido en el Regimiento
Tacna, junto a otro grupo de personas, hasta el 15 de septiembre,
en declaración ante el Tribunal en la causa rol 127.489?7
por la desaparición de Arsenio Poupin Oissel, del Quinto
Juzgado del Crimen, señaló que en la fila de detenidos
de La Moneda reconoció claramente a Arsenio Poupin y a Jaime
Barrios, a quienes había conocido en funciones de gobierno
y que se saludaron con un gesto.
Los prisioneros de La Moneda eran 49 personas. De ellas se ordenó
liberar, al día siguiente, a los 17 funcionarios de Investigaciones
que integraban el equipo de protección presidencial y se
separó a algunos otros prisioneros. Finalmente, quedaron
como prisioneros un grupo de personas, de las cuales se ha identificado
a 21 de ellas: diez asesores del Presidente de la República
o funcionarios del gobierno, diez miembros de la Guardia Presidencial
y un obrero. Los asesores del Presidente eran Jaime Barrios Meza,
ingeniero comercial, asesor presidencial y Gerente General del Banco
Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público
de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete
del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán,
Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, sociólogo,
asesor presidencial; Georges Klein Pipper, médico, asesor
presidencial; Eduardo Paredes Barrientos, médico, asesor
presidencial y ex Director de Investigaciones; Enrique París
Roa, médico psiquiatra, asesor presidencial y miembro de
Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor Ricardo
Pincheira Núñez, estudiante de medicina, asesor presidencial;
y, Arsenio Poupin Oissel, abogado, Subsecretario General de Gobierno
y asesor presidencial. Los miembros de la Guardia Presidencial,
que han podido ser identificados son los siguientes: José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar,
Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia
Martínez, Oscar Valladares Caroca y Juan Vargas Contreras.
Además estaba el obrero Oscar Luis Avilés Jofré,
quien había concurrido a La Moneda en apoyo al Gobierno.
Alrededor de las 14:00 horas del día 13 de septiembre de
1973 estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados
en un camión militar, unos encima de los otros y fueron conducidos
fuera del Regimiento con destino desconocido. Casi todos los miembros
de la Guardia Presidencial que estuvieron en La Moneda el día
11 de septiembre de 1973 fueron ejecutados o desaparecieron. Sin
embargo, uno de los que logró salir con vida y ha contribuido
a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán,
quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado
a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con
vida después de estar en prisión en el Estadio Chile
y en el Estadio Nacional.
Osses señala en su extensa declaración que un grupo
de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó
a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente,
junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento
Tacna y allí fueron informados que serían fusilados
a las 12 de la noche, después que el fusilamiento sería
a las 3:00 horas y más adelante, se señaló
a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en
el Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez,
Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno,
Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor
Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar
Valladares.
El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del día
13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos al
Estadio Chile.
Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento
Tacna, es quien ha podido brindar algunos antecedentes importantes.
Ella estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su
calidad de enfermera.
A las 18:00 horas del 11 de septiembre, esta empresa fue ocupada
por Carabineros y todos los que allí estaban quedaron detenidos
y fueron conducidos a una Comisaría y el mismo día,
trasladados al Regimiento Tacna. Allí supo que estaban detenidos
los que habían sido apresados en La Moneda y a pesar de estar
separada de ese grupo, tuvo la oportunidad de verlos cuando iban
al baño o cuando eran conducidos a los interrogatorios. Allí
vio a varios médicos, que conocía por sus actividades
profesionales y a dirigentes del gobierno. También observó
a numerosos grupos de otros prisioneros que ingresaban o salían.
El 13 de septiembre, a mediodía, a través de las rendijas
del galpón en que estaban encerradas unas 90 mujeres, Celsa
Parrau pudo ver salir un camión del Regimiento llevando bultos
que parecían cuerpos humanos. Cuando las sacaron del mencionado
galpón, a las 14:30 horas, observó que ya no estaban
los prisioneros de La Moneda.
Vicente Sotta, que estuvo en otro grupo de detenidos, declaró
al diario Fortín Mapocho que el 11 de septiembre estuvo detenido
en el Tacna y que allí se encontró con una treintena
de detenidos, entre los que pudo conocer a Jaime Barrios, a Arsenio
Poupin y a Eduardo Paredes.
Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective
Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda
hasta después del mediodía del 13 de septiembre, momento
en que pudo presenciar como se llevaban a los prisioneros en el
camión militar.
Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon
de los Militares que participaron en la operación, que los
habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados
en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.
Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de los
hechos, relató que los prisioneros fueron amarrados con alambre
y lanzados a un camión Pegaso del Ejército que integró
un convoy que salió del cuartel a las 14:00 horas aproximadamente,
mientras se ordenaba a todos los conscriptos permanecer en sus cuadras
y no transitar por los patios. En la tarde regresó el contingente
que había formado parte del convoy y se corrió la
voz entre los militares que los prisioneros habían sido conducidos
al predio que el Regimiento Tacna tiene en los campos militares
de Peldehue, en Colina, allí habrían sido ultimados
frente a un hoyo o fosa, de un diámetro de unos cinco a seis
metros y de varios metros de profundidad, que existía a poca
distancia de la vivienda empleada por el personal de guardia del
predio. Los prisioneros fueron colocados en grupos de a cuatro al
borde de la fosa y se les disparaba. Una vez ejecutados y arrojados
al fondo del foso, se habrían lanzado granadas en su interior
y así continuaron las ejecuciones de cuatro en cuatro. El
soldado mencionado, declara que le correspondió ir al predio
mencionado a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada
fosa tapada. Allí le confirmaron que se había enterrado
a los ejecutados en ese lugar y que éstos eran 26 ó
27, los cuales antes de ser asesinados gritaron consignas alusivas
al gobierno de la Unidad Popular.
Sin embargo, esta matanza de prisioneros, que se habían rendido
y que estaban desarmados y maniatados, no ha sido jamás reconocida
oficialmente ni se han entregado los cadáveres de las personas
mencionadas, entre ellas, Jaime Barrios Meza.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 14 de mayo de 1991 se presentó una querella por el homicidio
e inhumacion ilegal de Jaime Barrios Meza, ante el Quinto Juzgado
del Crimen de Santiago, la que ingresó como causa rol 126465?6.
En este escrito la hija del afectado informó que desde el
11 de septiembre se hicieron numerosas gestiones para saber de él
y no pudieron obtener ninguna información. Agrega que con
el paso del tiempo se reunió información extraoficial
sobre su detención en el Regimiento Tacna y su posterior
ejecución en Peldehue. Al no entregarse los restos al Instituto
Médico Legal, se revela que fue inhumado en forma clandestina
en un lugar desconocido. En el escrito se solicita que se oficie
al Instituto Médico Legal, al Registro Civil, a la Policía
Internacional, al Ministerio de Relaciones Exteriores y que se expida
orden de investigar.
A la fecha de este informe el proceso se encuentra en tramitación
(1992) en estado de sumario.
Actualidad:
Primera Linea 4 de Abril 2002
Corresponden a detenidos desaparecidos de La Moneda
La ministra en visita Amanda Valdovinos, a cargo de verificar información
de la Mesa de Diálogo sobre la ubicación de los restos
de unos 20 detenidos desaparecidos al interior del Regimiento Justo
Arteaga, de Colina, descubrió el lugar exacto donde fueron
inhumados clandestinamente los cuerpos tras el golpe militar del
11 de septiembre de 1973. Una fuente exclusiva confirmó a
La Voz que los restos están en un pozo de 15 metros de profundidad.
En enero pasado, los trabajos de excavación en el terreno
-que fue donado por la Iglesia Católica al Ejército
para prácticas de guerra antes del golpe militar- se concentraron
en una fosa de 15 por 13 metros, desde donde se han extraído,
hasta la fecha, más de 400 fragmentos óseos esparcidos
en una profundidad de cerca de tres metros.
Sin embargo, los estudios del suelo realizados por un botánico
y por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin)
permitieron precisar que los fragmentos corresponden a los restos
dejados por la remoción de las osamentas a finales de la
década del '70. La precisión de los especialistas
es tal, que se determinó que, por su ubicación fueron
arrastrados desde uno de los extremos del sitio de excavación
mediante el uso de una máquina retroexcavadora, cuyas características,
(marca, modelo y propiedad) están acreditadas en el proceso.
Pozo equivalente a seis pisos
Los fragmentos, entre los que se cuentan cráneos, falanges,
vértebras, dientes y arcadas, provienen de un pozo de unos
cinco metros de diámetro y unos 15 metros de profundidad
-equivalente a un edificio de seis pisos- donde fueron arrojados
los cuerpos, una vez fusilados los detenidos y dinamitados (mediante
granadas) en su interior. En los próximos días, las
excavaciones se concentrarán en ese lugar y no se descarta
que se verifiquen hallazgos de gran magnitud de osamentas.
Hasta el momento, con las recolecciones efectuadas, el Servicio
Médico Legal ha podido aproximar en una decena las personas
cuyos restos estaban en el lugar. Sin embargo, con las piezas dentales
y los antecedentes con que cuenta el proceso se han podido confirmar
cinco identidades, que sólo serán oficializadas una
vez agotadas las diligencias.
Los familiares de las presuntas víctimas han sido informadas
periódicamente por la jueza Valdovinos El último informe
entregado por la ministra a la Corte Suprema confirma, además,
los errores en el informe entregado por el Ejército a la
Mesa de Diálogo, ya que el lugar ha sido localizado gracias
a testimonios de lugareños y ex uniformados que se han acercado
voluntariamente al tribunal. Todos los antecedentes reunidos por
la ministra Amanda Valdovinos serán derivados a los tribunales
del Crimen o militares que correspondan para determinar a los responsables
de los homicidios y las inhumaciones y exhumaciones ilegales acreditadas
en la investigación.
¿Quiénes son?
Según el Informe Rettig, 21 fueron los detenidos de La Moneda
que terminaron trágicamente en Colina. Los asesores del Presidente
Allende Eduardo Paredes Barrientos, ex director de Investigaciones;
Enrique París Roa, Jaime Barrios Meza, gerente general del
Banco Central; Sergio Contreras, Daniel Escobar Cruz, Enrique Huerta
Corvalán, Claudio Jimeno Grendi, doctor Georges Klein Pipper,
Héctor Pincheira Núñez y Arsenio Poupin Oissel,
subsecretario General de Gobierno. Los miembros del GAP José
Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos,
Juan Montiglio Murúa, Julio Moreno Pulgar, Luis Rodríguez
Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Héctor
Urrutia Molina, Oscar Valladares Caroca, Juan Vargas Contreras y
Oscar Luis Avilés Jofré.
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